Parece que le he cogido el gusto a esto de los vídeos, así que temblad... Además, todo esto me está llevando a replantearme muchas cosas y a cambiar estrategias en mi vida (para que veáis que predico con el ejemplo, jejeje). De momento ya he modificado el título del blog y creo que éste va más en la nueva línea que quiero seguir. Tengo que dar públicamente las gracias a mi buen amigo Juan Carlos Gómez de Colombia por sus juicios iluminados. También he modificado un poco el Menú Principal y he puesto debajo un apartado de Productos y Servicios, para que quede claro que lo primero es la busqueda del tesoro interior y los productos sólo son medios que pueden ayudar a alcanzar ese objetivo principal.
Espero que os guste el nuevo enfoque y que me mandéis a menudo vuestros comentarios para ir rectificando el ángulo.
En este vídeo os hablo de una conversación que he tenido en el mercado, con una amiga que trabaja allí, sobre los hijos y la manera de conseguir que sean felices.
La resurrección
Escribo este texto el día de la resurrección porque creo que es un buen momento para tomar conciencia de los cambios que debemos llevar a cabo para conseguir que las cosas funcionen mejor en nuestra vida.Un día como hoy, hace más de dos mil años, resucitó Cristo, un alma muy elevada que vino a encarnarse en la tierra para tratar de transmitirnos unas consignas, la principal: trabajar con el amor...
Como somos un poco duros de entendederas, pues todavía andamos detrás de las palabras del maestro, sin enterarnos demasiado de su significado y sin saber aplicarlas a nuestra vida.
El otro día estaba paseando por el puente de Bach de Roda (del arquitecto Calatrava) con mi mujer y me preguntaba si se podía definir de forma sencilla el sentido de la vida. Le dije que para mí la vida es un cúmulo de acontecimientos que nos llevan a acumular experiencias. Después llevamos la quintaesencia de estas experiencias a nuestro Ego Superior (el jefe interno) y éste nos manda de nuevo a la vida.
¿Pero cómo saber si la orientación que le damos a nuestra vida es la correcta, si es lo que quiere nuestro Ego? Volvió a preguntar. Es muy fácil saberlo, si vamos por el buen camino, las cosas saldrán bien. Si vamos por mal camino, saldrán mal y el error (o el dolor) nos hará darnos cuenta que nos hemos equivocado, entonces deberemos rectificar.
¿Y cómo evitar el karma que nos llevará a vivencias dolorosas? Siguiendo una de las consignas que proclamó el maestro Jesús-Cristo: haz el bien sin mirar a quien, de este modo plantarás buenas relaciones y eso es lo que recolectarás más tarde. De aquí podemos deducir que hacer el bien va mucho más allá de una regla moral y es cuestión de pura lógica.
Volvamos a lo que me ha llevado a escribir este texto, la necesidad de cambio. La resurrección de Cristo en nuestro interior todos los años, nos brinda la oportunidad de plantar una nueva semilla espiritual en nuestra vida, de enfocar las cosas (aunque sea en un pequeño apartado), de una forma distinta.
Ahora que pasamos por momentos especialmente difíciles para muchas personas y que la crisis nos brinda la oportunidad de modificar nuestro comportamiento y nuestros hábitos, os propongo que pongamos manos a la obra.
Para dar ejemplo, mi mujer y yo nos hemos propuesto una serie de cambios (que ya hemos empezado a aplicar) de orden práctico. Solíamos mirar alguna serie de televisión antes de acostarnos, hemos dejado de hacerlo y nos vamos juntos a leer a la cama, acostándonos más temprano. También hemos decidido levantarnos 1 hora antes por la mañana para tener tiempo de meditar, de relajarnos (yo de trabajar con los ángeles) y de planificar la jornada y empezarla con mucha energía. Además, vamos a apuntar en la agenda la planificación de la semana, revisando el domingo las desviaciones que se han producido, para ver si somos capaces de cumplir con nuestros objetivos.
Son pequeñas cosas que os muestro a título de ejemplo, pero os animo a que utilicéis la energía del signo de Aries (el iniciador) para realizar cambios en vuestras vidas que os ayuden a afrontar mejor los acontecimientos y a modificar las cosas que os molestar o que os lastran.
Os deseo buenos cambios y espero que me escribáis al blog para contármelos.
Tristán Llop Talismanes y Reflexiones para una nueva Era
El peregrino de la Vía Láctea
Para evitar que os aburráis leyendo sólo mis textos, he tenido la suerte de poder fichar una de las escritoras más sensibles de nuestro panorama actual, Rosa Villada, que nos enriquecerá con sus cuentos maravillosos. Os la recomiendo.Inicio en este blog una nueva sección que he llamado “El peregrino de la Vía Láctea”, y que recogerá relatos, anécdotas y reflexiones sobre el Camino de Santiago.
Como primera entrega podéis leer un relato titulado “La Luz”, con el que obtuve el primer premio en el certamen convocado por el albergue de peregrinos de Ventosa (Logroño), en el año 2004...
Mi nombre es Rosa Villada Casaponsa, tengo 53 años y resido en la ciudad de Albacete, que es donde nací.
En la primavera del año 2000 hice a pie el Camino desde Roncesvalles a Santiago, y esta experiencia me cambió la vida. Cuando regresé a mi casa, después de un mes caminando por la ruta de las estrellas, me di cuenta de que no podía llevar la misma vida ni hacer lo mismo que había venido haciendo en los últimos veinte años.
Como periodista y comentarista política, ejercía mi trabajo colaborando en varios medios de comunicación de mi ciudad, en corresponsalías e incluso en un periódico digital propio, que en su día fue pionero en Internet. Sin embargo, las experiencias vividas durante la peregrinación a Santiago, me transformaron interiormente, cambiaron mi forma de percibir el mundo y, al modificarse mi mirada, mi vida dio un giro de 180 grados.
Entonces dejé la crónica política y el periodismo y decidí dedicarme a desarrollar mi vocación literaria. Desde ese momento hasta ahora, he escrito cinco novelas.
Cuatro de ellas están publicadas en el formato habitual de papel, mientras que la quinta novela, que acabo de terminar, aún no está editada.
Para todo aquel a quien puedan interesarle, estas cuatro novelas- “Vidas imaginadas”, “Laberinto de sueños” “El color de las palabras” y “El camino de los locos” - también están disponibles en soporte digital, para leerlas o descargárselas gratuitamente, en mi página web: Rosa Villada
Espero que esta colaboración que inicio, gracias a la generosidad de Tristán Llop, sea fructífera para todos y pueda llegar a transmitiros la riqueza que se esconde en esta ruta iniciática y de transformación interna que es el Camino de Santiago, y que está al alcance de cualquiera que se adentre en ella. Y ahora, os dejo con “La luz”
PRIMER PREMIO WANDERLUST “EL PLACER DE CAMINAR”
Relatos breves sobre el Camino de Santiago, convocado por el albergue de Ventosa (Logroño) en 2004
LA LUZ
Estrella no sabía qué estaba haciendo allí. A su alrededor todos dormían, pero ella no podía conciliar el sueño. Y no era por los ronquidos de los peregrinos que tenía en las literas de alrededor. No podía dormir porque durante toda la penosa jornada de ese día, una pregunta había resonado una y otra vez en su cabeza: “¿Qué haces aquí?”
Aunque ya llevaba tres semanas andando por el Camino de Santiago, aún no sabía la razón que le había llevado a recorrer aquella ruta milenaria, y algo en su interior le exigía una respuesta a su pregunta. Removiéndose en su saco, recapituló sobre los motivos que la habían llevado a emprender aquella peregrinación.
Ella nunca se había planteado recorrer el Camino de Santiago pero, en los últimos meses, todo le hablaba de la ruta de las estrellas. Si ponía la televisión, un anuncio le recordaba que ese año se celebraba el Xacobeo, o bien emitían un reportaje sobre los miles de peregrinos, de todo el mundo, que llegaban hasta Compostela.
Si viajaba por carretera, unos enormes paneles publicitarios le anunciaban la histórica ruta. En las librerías, numerosas guías del Camino parecían llamarla desde los expositores. Eso sin contar con las conchas que veía por todas partes, o la necesidad que experimentaba cada noche de elevar la mirada hacia el cielo estrellado, para distinguir el Camino celeste de la vía láctea, extendiéndose en el infinito.
Empezó a sentir en su interior que el Camino de Santiago la llamaba y, poco a poco, la posibilidad de emprender esa ruta milenaria fue tomando cuerpo en su cabeza. Primero como una remota idea. Después, como una absoluta certeza.
“De acuerdo –se dijo un día para sus adentros¬- no sé por qué, pero está claro que tengo que hacer el Camino de Santiago”.
Los potentes ronquidos de un peregrino alemán atronaban las paredes del albergue. Algunos compañeros de habitación se removían en sus camas, y los muelles de las literas chirriaban en una especie de acompañamiento musical al sonido gutural de los rugidos. Estrella seguía sin poder dormir, y continuó repasando los motivos que la habían empujado a recorrer el Camino de Santiago.
Recordó el día en que, sorprendida de su firme resolución y, sin dudarlo más, fijó una fecha para comenzar la peregrinación y empezó con los preparativos del viaje. No fue fácil encontrar a alguien que pudiera hacer su trabajo, y disponer de un mes para recorrer a pie el Camino desde Roncesvalles a Santiago.
Sus amistades le decían que no tenía por qué hacer el Camino completo, que podía elegir un tramo más corto. Los últimos 100 kilómetros, como hacían muchas personas para obtener la Compostela, o dejarlo a medio para continuar en otra ocasión. Pero Estrella no contemplaba esa posibilidad y a todo el mundo respondía: “Si lo hago, quiero hacerlo entero. Quiero andar los casi 800 kilómetros que separan Roncesvalles de Santiago. Para menos no me pongo”.
Ella no había hecho en su vida nada parecido. Su trabajo y su familia la absorbían por completo, y dejar su casa y su empresa durante tantos días, fuera del periodo vacacional veraniego, era algo muy complicado. Pero estaba decidida. Sus hijos eran ya mayores, podían valerse por sí mismos. En cuanto al trabajo, pensó: “Nadie es imprescindible. Somos nosotros los que nos creemos necesarios. Que se apañen sin mí”.
Un mes antes de la fecha elegida para iniciar el viaje, Estrella dedicaba una hora diaria a andar por su ciudad, para entrenarse y para “domar” las botas que se había comprado. Luego, ya en el Camino, se daría cuenta de que su entrenamiento –siempre por terreno llano- era a todas luces insuficiente para acometer la dureza de algunos tramos por los que transitaba la ruta.
Además de entrenarse físicamente, Estrella compró la mochila, el saco, y una guía del Camino que le ofrecía información pormenorizada sobre las distintas etapas. También empezó a leer todo lo que caía en sus manos sobre la peregrinación a Santiago, despertando con ello sus ansias de emprender cuanto antes el Camino.
Conoció a un joven que lo había recorrido a pie varias veces. Y ahora, acostada en la parte de arriba de la litera, Estrella recordó las palabras que éste le había dicho:
“El Camino no se hace con las piernas, sino con la cabeza. Si piensas que puedes terminarlo, podrás. Además –añadió- estoy seguro de que tú llegarás a Santiago porque tienes pinta de hippie”. Recordando esta frase, Estrella sonrió. A sus 45 años no tenía muy claro si “tener pinta de hippie” era un piropo o una conclusión preocupante.
El insomnio proseguía. Estrella sacó una pequeña linterna del bolsillo interior del saco, y miró el reloj que llevaba puesto en la muñeca izquierda. Eran las dos y veinte de la madrugada. El tiempo seguía pasando y ella, no sólo continuaba sin poder dormir, sino que cada vez se encontraba más despejada.
Alumbrándose con la linterna, y procurando hacer el menor ruido posible, abrió la cremallera de su saco rojo y negro, y bajando por los barrotes de la parte trasera de la litera, llegó al suelo. Notó el frío en sus pies desnudos y, de puntillas, salió de la habitación, sorteando botas y mochilas, para llegar hasta el servicio. Allí vació su vejiga y, con el mismo sigilo, volvió a la cama.
Cuando terminó de acomodarse nuevamente en el saco, le vino a la memoria la mala noche que pasó en otro albergue, cuando llevaba sólo seis días de Camino. Desanimada, con fiebre y un intenso dolor por todo el cuerpo, no tuvo fuerzas suficientes para bajar de la litera –siempre le tocaba arriba- y llegar hasta el servicio.
Tampoco aquella noche pudo dormir y cuando inició el Camino al día siguiente, estuvo a punto de arrojar la toalla y volverse a casa. Sin embargo, conforme iba andando, el dolor y la fiebre cedieron y su ánimo, aunque había conocido días mejores, fue acomodándose al ritmo de los pasos y, poco a poco, abandonó las tierras sombrías para tornarse algo más luminoso.
Ese día fue cuando Estrella descubrió que el Camino se parece mucho a la vida. Que hay momentos buenos y malos, tristes y alegres, gozosos y dolorosos, pero que si estamos aquí es para continuar andando y no permitir que nada nos paralice.
Recordando ahora esos momentos, tan cercanos y tan lejanos a la vez -porque en el Camino el tiempo vivido tiene una dimensión distinta al de nuestra existencia cotidiana- Estrella se dio cuenta de que fue después de esa primera semana cuando estuvo más abierta y receptiva a todo lo que el Camino le decía.
Y desde entonces -ahora lo veía- fueron muchas las ocasiones en las que percibió el paralelismo entre Vida y Camino. Comprendió el sentido que tenía la mochila en la peregrinación. Esa mochila que al principio le destrozaba la espalda y cuyas correas se le clavaban en los hombros, debido al excesivo peso que cargaba.
Para aliviar ese peso, Estrella tuvo que ir abandonando en los albergues cosas que había llevado “por si acaso”, y que en realidad eran innecesarias. Y esa noche, acurrucada en su saco, fue consciente de que también en la vida cotidiana es imprescindible aligerar tu equipaje. De pensamientos, personas, circunstancias y aspectos de tu pasado que te pesan y te impiden avanzar en tu camino. Supo que hay que llevar sólo lo necesario y prescindir de lo superfluo.
El Camino también le había enseñado, a través del contacto diario con la naturaleza, que vivimos en un mundo de opuestos. Día y noche, frío y calor, luz y oscuridad, y que esos ritmos y ciclos naturales también existen en nuestro interior, formando parte de nuestra esencia como seres humanos.
Pero la lección más importante que le había proporcionado el Camino de Santiago era la de la aceptación. Estrella se había dado cuenta de que caminando por la ruta de las estrellas, el peregrino acepta, con total estoicismo, todo lo que le depara el día, y se amolda sin protestar a cualquier circunstancia.
Pensó que allí, en el Camino, se esta más predispuesto que en la vida cotidiana a aceptar las cosas que no se pueden cambiar. “Si llueve te mojas y no te enfadas con la lluvia –dijo para sus adentros- si hace sol aguantas el calor. Si al llegar al albergue hay agua caliente te duchas con ella, y si no con agua fría. Si no quedan literas duermes en el suelo. No intentas modificar lo que no tiene remedio, no te creas problemas ficticios”.
Con una repentina lucidez, Estrella, acompañada por el sonido monótono de los ronquidos de varios peregrinos, empezó a darse cuenta de que, después de tres semanas de ruta, ya no era ella la que andaba el Camino de Santiago, sino que era el Camino el que la había poseído y transitaba a través de ella, empezando a descubrirle sus secretos.
Con esta íntima satisfacción instalada en su mente, se relajó y, finalmente, cayó en un profundo sueño.
Los susurros de otros peregrinos y un ruido de cremalleras y bolsas de plástico la despertaron. Los primeros rayos de sol empezaban a colarse por las ventanas del refugio, y provocaron que Estrella saltase de la cama precipitadamente. Una de las cosas que más le gustaban del Camino era salir al amanecer, ver cómo el sol ascendía a sus espaldas, escuchar el canto de los pájaros, y respirar el aire fresco de la mañana.
Mientras guardaba todo en la mochila se dio cuenta de que ese día se había levantado de muy buen humor. Las escasas horas que había dormido aquella noche le proporcionaron un profundo descanso. Pero sobre todo, lo que más alegraba su ánimo eran las conclusiones a las que había llegado durante la madrugada.
Por eso, cuando abandonó el refugio e inició la marcha, el corazón latía rítmicamente en su pecho, mientras en su cabeza rondaba un pensamiento de esperanza: “Quizás el Camino me diga hoy qué es lo que estoy haciendo aquí”.
“¡Buen Camino!” se decían unos a otros cuando coincidían a lo largo de la jornada. Después de varias horas caminando, Estrella seguía reflexionando sobre los motivos de la peregrinación, y deseó de corazón que todos los peregrinos encontrasen lo que habían ido a buscar al Camino de Santiago. Sin embargo, una sombra de duda empezaba a empañar su alma.
- Y yo, ¿lo encontraré? –dijo en voz alta.
Continuó andando y al rato, se respondió de viva voz:
- ¡Cómo voy a encontrarlo si ni siquiera sé lo que estoy buscando!
La ruta que había previsto para ese día no tenía excesiva dificultad. Después de tres semanas, sus pies se habían habituado a recorrer kilómetros y su espalda se curvaba flexiblemente para acoger a la mochila, como si ésta ya formara parte de su anatomía. Aún así, los ocho kilómetros de subida hasta el monte O Cebreiro, le estaban resultando más duros de lo que se imaginaba.
Su intención era la de pasar este emblemático lugar, situado a las puertas de Galicia, y continuar camino hasta el albergue siguiente. Pero cuando llegó hasta arriba, algo llamó su atención. En una especie de panel, se hablaba de un milagro que se había producido hacia el año 1.300, cuando un pastor, en plena tempestad, subió hasta allí para escuchar misa. El sacerdote le recriminó su esfuerzo, y en ese momento la sagrada hostia se convirtió en carne y el vino en sangre, conservándose allí el grial del milagro.
Estrella ya había leído sobre esta leyenda en la guía del Camino que llevaba, sin embargo, algo en su interior la obligó a detenerse. Sin saber muy bien hacia dónde iba, pero con gran decisión, llegó hasta una ermita. Las puertas estaban cerradas pero ella, con curiosidad, se asomó por una grieta que había en la madera.
La iglesia estaba a oscuras pero la luz del sol se filtraba por unas ventanas situadas en el muro detrás del altar, donde se encontraba la imagen de Cristo crucificado. La magia de aquellos rayos de luz, formando un triángulo y concentrándose en el centro de la ermita, sobrecogieron el ánimo de Estrella.
Fue en ese preciso momento cuando supo qué estaba buscando en el Camino de Santiago y qué es lo que pediría al apóstol cuando se postrara ante él en el pórtico de la Gloria: Iluminación. Luz interior que alumbrase su camino, como alumbraba la oscuridad de esa iglesia.
Con gran emoción, Estrella escuchó una voz en su cabeza que le decía: “Y las puertas se abrirán” Al mismo tiempo, una mujer le dijo a sus espaldas:
- ¿Quieres pasar?
- Sí, me gustaría –respondió ella- pero la puerta está cerrada.
- Yo tengo la llave –dijo la mujer sonriendo.
Al abrir las puertas, Estrella pasó dentro y se acercó a la imagen del Cristo, mientras la luz le bañaba el rostro cubierto de lágrimas. A la derecha, vio el cáliz del milagro y una preciosa talla románica de la Virgen y el Niño.
No supo decir cuánto tiempo permaneció allí sola, porque todo lo vivido en esos momentos pertenecía a otra dimensión distinta. Al salir de la ermita de Santa María la Real, ya no era la misma persona.
Con su mochila a cuestas, emprendió nuevamente su marcha por el Camino de Santiago. Ahora ya sabía qué estaba haciendo allí y, además, acababa de descubrir que su nombre era presagio. Porque ella era una de las muchas estrellas que conforman la ruta mágica y milenaria. Por fin había encontrado su Camino.
El Camino de Santiago /Rosa Villada
Poema de una hija
Además, para evitar que os perdáis detalle, os diré que se lo ha currado y en la primera estrofa tenéis 2 versos, 3 en la 2ª, 4 en la 3ª; 5 en la 4ª y 6 en la 5ª. Ah, y la foto es real…
Feliz cumpleaños
A veces las palabras muerden demasiado,
Los silencios quiebran el pasado.
El tiempo pesa,
Retrocede,
....................................... Se aleja.
Hay preguntas que jamás deberían nacer,
Y respuestas destinadas a corroer.
Misterios prohibidos como demonios furiosos,
Que intentan poseer a quien les mira a los ojos.
Sombras que huelen el miedo:
Aprovechan cualquier brecha
Para colarse en los sueños,
Desahuciar las certezas
Y avivar los recuerdos.
[Cuando el reloj renuncia a su sonido,*
[Cuando la razón ha perdido el equilibrio,*
[Cuando la fe se desprende del último suspiro,*
[Cuando el norte renunció y expiró por el camino,*
[Cuando la esperanza está invernando en un bolsillo,*
[Cuando el deseo murmura en un suspiro pequeño, oculto, vacío.*
ENTONCES APARECES TÚ
Soplando las heridas,
Reuniendo cada trocito de mi seguridad perdida.
Cosiendo los pedazos de mi abatida locura,
y envolviéndome con tu luz más pura.
...
Y cuando recupero mi alma,
el color y la calma,
Sólo quedamos tú, yo y nuestro secreto:
(somos ángeles de carne y hueso).
Silvia Llop, Talismanes y Reflexiones para una nueva Era
Hay preguntas que jamás deberían nacer,
Y respuestas destinadas a corroer.
Misterios prohibidos como demonios furiosos,
Que intentan poseer a quien les mira a los ojos.
Sombras que huelen el miedo:
Aprovechan cualquier brecha
Para colarse en los sueños,
Desahuciar las certezas
Y avivar los recuerdos.
[Cuando el reloj renuncia a su sonido,*
[Cuando la razón ha perdido el equilibrio,*
[Cuando la fe se desprende del último suspiro,*
[Cuando el norte renunció y expiró por el camino,*
[Cuando la esperanza está invernando en un bolsillo,*
[Cuando el deseo murmura en un suspiro pequeño, oculto, vacío.*
ENTONCES APARECES TÚ
Soplando las heridas,
Reuniendo cada trocito de mi seguridad perdida.
Cosiendo los pedazos de mi abatida locura,
y envolviéndome con tu luz más pura.
...
Y cuando recupero mi alma,
el color y la calma,
Sólo quedamos tú, yo y nuestro secreto:
(somos ángeles de carne y hueso).
Silvia Llop, Talismanes y Reflexiones para una nueva Era
Ritual de los Ángeles
Hasta mañana
Tristán
En busca de una nueva Luz
Seguimos adelante con la movida del día 21 (ya se han apuntado 32 al grupo de 72 voluntarios) y para que el paseo a la montaña de los Ángeles sea más apetecible, los hermanos Llop vamos a dar un recital.¿A que más de uno se ha asustado pensando que íbamos a cantar? Jejeje, nada de eso, lo que vamos a hacer es distraer a la parroquia con un tema de interés “general”.
Yo hablaré de Anécdotas y de cómo interpretarlas, Milena y Soleika desarrollarán otros temas de los cuales os informaré en los próximos días (como soy Aries voy más rápido).
Todavía me queda por explicar otra parte de la movida, pero vais a tener que esperar hasta el día 13 para conocerla. Pero como alguno pensará que estoy haciendo como en los anuncios esos en los que dan las informaciones por partes, en el texto que pongo a continuación encontraréis la razón por la cual quiero empezar mi movida el 13, porque será un día especial, con una luz especial. Os sugiero que os conectéis a ella...
Os dejo pues con un texto que escribió mi padre (Kabaleb) sobre la importancia de la conjunción (cuando dos planetas se encuentran en el mismo grado) de Urano-Sol. Espero que lo disfrutéis.
El sendero Urano-Sol
El Sendero 15, dice el Texto Yetzirático, es llamado Inteligencia Constitutiva, porque constituye la Creación en el calor del mundo.
Es el Sendero que une Hochmah a Tiphereth por el que Cristo desciende al corazón del hombre para aportarle ese calor que vivificará su inteligencia y hará de él un Llamado por Dios. Es por este canal que los Llamados oyen la voz sublime. El Calor del Mundo acelera las vibraciones del organismo y prepara al individuo para el nacimiento crístico.
La historia del ser humano, nuestra historia, es en sí misma un proceso de Encarnación de la Divinidad. Hemos visto que primero fuimos Espíritus Virginales, chispas fragmentadas del Cuerpo del Creador. Estas chispas constituyeron unos cuerpos susceptibles de cosechar experiencias y, poco a poco, adquirieron la categoría de Egos. Durante un largo periodo el Ego inmortal y los cuerpos mortales vivieron separados y en esta separación debemos ver una Necesidad. En efecto, ya hemos visto, al hablar del Árbol de la Vida, que a veces se representa en forma de copas que, al derramarse, llenan de esencia las copas que se encuentran a niveles inferiores, y así sucesivamente hasta llegar a Malkuth. El Ego tiene que llenar su copa en el mundo divino para que pueda derramarse en sus vehículos materiales, o sea tiene que alcanzar el estadio que llamamos Vav, el exteriorizador.
Sabemos que el Ego reside en 3 Mundos que en nuestra terminología denominamos Mundo del Espíritu Humano, Mundo del Espíritu Vital y Mundo del Espíritu Divino. Aunque los Trabajos en los 3 Mundos del Ego se realizan simultáneamente, a nosotros, en nuestro estado actual, nos llegan sucesivamente y la primera Copa que se derrama sobre nosotros es la de Binah, o sea la relacionada con la actividad divina en el Mundo del Espíritu Humano, donde reside el Tercer Aspecto de nuestra divinidad interna, Ego-Binah. Nos convertimos entonces en esclavos de la divinidad, en sus súbditos, en sus funcionarios, institutores de sus leyes.
Cuando Ego-Hochmah ha llenado su copa en el Mundo del Espíritu Vital, que es su esfera de residencia, se derrama a su vez sobre los vehículos mortales, y es a través del Sendero 15 que este derrame tiene lugar, o sea, son los Aspectos Urano-Sol los que transportan el néctar de la copa de Hochmah, situando estas esencias en nuestro corazón. Si el desarrollo de los Egos se produjera al unísono, entonces tendríamos una época histórica en la que toda la humanidad cambiaría de forma de ser, pero ya hemos hablado anteriormente de la desigualdad de los Egos, porque unos salieron -por decirlo en el lenguaje simbólico de los cabalistas- de los pelos de la barba del Creador y otros de sus pantorrillas. Y lo cierto es que los seres humanos no evolucionan a igual velocidad, y ello es la prueba más fehaciente de que arriba tampoco hay unísono evolutivo.
Queremos decir con esto que el descenso de la personalidad crística a través del Sendero 15 tiene lugar sucesivamente, ahora para unos, más tarde para otros. Lo cierto y seguro es que todos los Ego-Hochmah alcanzarán su periodo exteriorizador y que su copa se derramará sobre sus vehículos mortales. Será entonces cuando podrá hablarse de Creación, tal como lo apunta el texto yetzirático, puesto que lo vivido hasta ahora ha sido una fase preparatoria. Ego-Binah ha instalado el andamiaje en el que actuarán los actores de la fiesta, esos actores que aparecerán cuando la Inteligencia Constitutiva que reside en Hochmah, constituya la Creación en el calor del mundo. Entonces nuestra Tierra Humana será suficientemente cálida como para que puedan residir en ella, en nuestros Vacíos Internos, otro tipo de jerarquías, que serán nuestra envoltura, según expresión yetzirática.
Diremos pues que por el Sendero 15 Ego-Hochmah penetra en nosotros o, lo que es igual, que Cristo se mete en el cuerpo de Jesús. Pero esta operación sólo podrá tener lugar si nosotros somos Jesús. De ahí que los Aspectos Urano-Sol sean operativos para unos y no para otros, beneficiándose de ellos sólo aquellos que han conseguido que su Ego-Hochmah haya llenado su copa en su Mundo y que ellos mismos hayan desarrollado suficientemente sus cuerpos materiales para poder llevar en sus espaldas la personalidad crística. sino se dan esas condiciones, el Sendero 15 bajará vacío.
En su trayecto de Ida, el. Maestro del Sendero 15 es lezalel, genio 13, cuyo nombre invocaremos en los Trabajos en ese Sendero. En el Programa de lezalel vemos que Domina la amistad, la reconciliación y la fidelidad conyugal. La persona nacida bajo su influencia aprenderá todo lo que quiera con facilidad; tendrá una memoria feliz y se distinguirá por su habilidad.
El ciclo Urano-Sol dura tan sólo un año. Al redactar este texto -primavera de 1984- la última Conjunción Urano-Sol tuvo lugar de 9º a 10º de Sagitario. La próxima se dará de 22º a 23º de Piscis.
En el Sendero 14 asistíamos a la Formación de una Idea. Aquí no se trata de formar ideas, sino de infundir Sabiduría. A través del sendero 15 y de sus múltiples tramos llamados Aspectos, Ego-Hochmah deposite en el corazón del hombre que, como sabemos, está regido por el Sol, la Sabiduría que esa parte del Ego ha captado en el mundo de Arriba. Esa Sabiduría ha de permitir al ser trascender la Ley de Binah-Saturno, y así vemos como Cristo, en sus respuestas a los fariseos, nunca discutía sus leyes pero su Sabiduría las dejaba sin efecto, como cuando querían apedrear a la mujer adúltera, porque así lo prescribían sus leyes y él les respondió: “El que esté limpio de pecado, que tire la primera piedra”. O cuando le preguntaron si debían pagar tributo al César y dijo, al ver la moneda con su efigie: “Al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios”.
Los Aspectos Urano-Sol serán pues portadores de Sabiduría y el Sendero 15 será, esencialmente, el de la Infusión de la Sabiduría, en su trayecto de Ida, y a través de sus vías, el segundo aspecto del Ego infundirá a la Voluntad Emotiva representada por el Sol, el Impulso que ha de conducir el Hombre al Reino, inspirándole la conducta que le permitirá trascender, el cerco, el marco instaurado por Binah-Saturno.
Por parte del ser humano, su problema consistirá en cómo captar esa Sabiduría; en la forma de Interiorizarla, de manera que no resbale por él y se pierda en el Abismo, desde el cual el Programa le será infundido al revés.
Los conocimientos concretos del individuo, la amplitud de su Conciencia, elaborada con las experiencias vividas, le permitirá captar y utilizar en mayor o menor proporción la Sabiduría que Urano-Hochmah infunde a su Tiphereth-Sol. Ya que esa Sabiduría infundida tendrá que expresarse mediante la palabra o la conducta, o sea, tendrá que tomar una Forma, de modo que en la medida en que sea un experto en las artes de Binah, sabrá utilizar la Sabiduría en mayor o en menor grado.
Al hablar de la Conjunción Urano-Saturno (la del sendero 14) hemos dicho que comenzaban unos Trabajos determinados. Aquí no se trata de Trabajo alguno, por lo menos en el sentido en que suele entenderse esta palabra, como un esfuerzo, una elaboración. En la columna de la Derecha las cosas vienen por Inspiración, por Intuición, por Corazonada, que produce una Evidencia Interna, conseguida sin esfuerzo, sin lágrimas ni sudor.
Pero estamos situados en el mundo de Binah, en el mundo del Trabajo, y mientras permanezcamos en él, si realizamos un Trabajo de Captación, la Sabiduría se interiorizará en nosotros con mucha más fuerza. ¿En qué ha de consistir ese trabajo? Estudiaremos primero los programas activos en el punto de la Conjunción Urano-Sol. El Genio domiciliado allí nos dará el Programa a establecer en el mundo físico, corresponderá al genio 71 Haiaiel. El Genio que rige el grado por Rotación nos dará el Programa emocional, el 65 Damabiah, y el que rige los 20 minutos en que se produce la Conjunción, contando a partir de la salida del Sol, nos dará el Programa Mental, el 58 Yeialel.
Comprenderemos mejor los trabajos que se realizan en la Conjunción Urano-Sol si meditamos el 1º capitulo del Evangelio de Juan y la lección que le hemos dedicado en nuestra “Interpretación Esotérica de los Evangelios”, (el capítulo 2) ya que en ese 1er Capitulo se refiere el 1er Trabajo Crístico, que es la Fusión de Cristo en Jesús al recibir las Aguas.
Los Trabajos correspondientes a la Conjunción Urano-Sol se iniciarán 10 días antes y se terminarán 10 días después, realizando meditaciones basadas en ese 1º Capitulo. Por ejemplo: Leemos en el primer párrafo de dicho Evangelio: Al principio era el Verbo -o la Palabra-, y el Verbo estaba en Dios y el Verbo era Dios. Si interpretamos este punto de la Enseñanza a la luz de lo que ya sabemos, diremos que este Verbo, esta Palabra que constituye el Principio, es la resultante de la actividad conjunta de Kether y Hochmah, o sea, una Voluntad que se pone en marcha y un Amor que le prepara el Camino escenificando la circunstancia que ha de permitir a esa Voluntad encarnarse en la realidad humana. Esa palabra divina no se pronuncia con sonidos guturales, sino con gestos, con obras. Es la Palabra que construye la frase que nuestra personalidad humana deberá interpretar. Esa Palabra, cuando llegue a nivel de Malkuth, cuando se haya hecho carne, constituirá el guión de nuestra vida.
Por consiguiente, ahora, en el momento de esa Conjunción Sol-Urano, estamos en ese Principio en el que la Palabra está en Dios. Nuestro Ego-Dios se dispone a pronunciar la Palabra que configurará nuestra vida a partir de ahora. Dios nos está hablando y debemos maniobrar de manera que se acalle en nosotros el tumulto del mundo para que podamos escuchar su voz. El trabajo del discípulo consistirá pues en silenciar el mundo y prestar oído a la divinidad. Una nueva vida empieza, o puede empezar. Cada año, cuando el Sol y Urano se encuentran por tránsito, o cuando el Sol cruza Urano en nuestro tema, Ego-Hochmah pronuncia la palabra creadora, portadora de Vida, la que tiene el poder de convertirnos en Hijos de Dios. En los 20 días que está en vigor la Conjunción, todo el capitulo 1º de Juan debe ser meditado y convertido en gestos.
En términos mundanos, ¿qué sucederá cuando Urano y Sol se encuentran en Conjunción? La Astrología convencional nos dice que este aspecto es portador de catástrofes, y si hemos comprendido bien lo escrito en este punto, no nos extrañaremos que sea así. En efecto, aparece ante nosotros la imagen de un nuevo Dios: Cristo-Hochmah y, cautivados por él, dejan de interesarnos una serie de valores sobre los que habíamos edificado nuestra vida. Al retirar de ellos nuestro interés, nuestra Voluntad, que es lo que les permitía existir, esas viejas estructuras se hunden. Los aviones se caen, dice la Astrología convencional, cuando Sol-Urano están en conjunción, y ¿qué es el avión sino una construcción mental, una ingeniosa mecánica, elaborada con una lógica humana, con ingredientes que nos han prestado las huestes de Binah actuando en nuestros Vacíos Internos para movernos en el Aire, en las Ideas? El impacto crístico destruye esa mecánica al introducir en la conciencia la espada de los nuevos valores, esa Espada que el propio Cristo anuncia, y la caída del avión ilustra esa dinámica que actúa primeramente en nuestro corazón.
El mundo antiguo se desmorona un poco todos los años, cuando Sol y Urano entran en conjunción, pero se trata de una catástrofe salvadora, resultante de una toma de conciencia. Y cuando no es nuestro desinterés por lo caduco lo que produce su desmoronamiento, la obra destructora procede del lezalel del Abismo, contrafigura elaborada con la Sabiduría Desperdiciada y que trabaja, como podemos leer en su Programa, con la ignorancia, el error, la mentira, cuyos frutos se ven triturados rápidamente por la fuerza de Repulsión.
Kabaleb, Talismanes, Reflexiones y Ángeles para una nueva Era
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