Luna angélica de Escorpio

La Luna nueva de Escorpio tendrá lugar el 6/11/2010 a las 5.52 (hora de España) a 13. 40 grados de Escorpio. Los ángeles regentes serán el 45 Sealiah, el físico, que nos hablará de volver a poner nuestro motor en marcha, es decir, de sentir de nuevo como la energía fluye por nuestras venas. Y el 8 Cahetel, como ángel emotivo de la lunación, que nos traerá la bendición de Dios, ayudándonos a expulsar los “malos espíritus” los malos rollos...sigue

45.-SEALIAH (Motor de todas las cosas)

Lo que puede obtenerse de SEALIAH:

1.- La confusión de los malvados y orgullosos.
2.- El levantamiento de los humillados y degradados.
3.- Restablece la salud y produce una explosión de vida.
4.- Facilidad en el aprendizaje de cualquier cosa.
5.- El equilibrio en la atmósfera.

SEALIAH es el quinto del coro de Virtudes y se ocupa en Tiphereth de los asuntos relacionados con el propio Tiphereth; sitúa en nuestra morada 45 la esencia llamada Motor, que nos permite reanudar la marcha cuando nos hemos atascado en el camino de la vida. Los puntos de regencia de SEALIAH serán puntos de voluntad reencontrada en los que aparecerá ese grito que moviliza las legiones: ¡En marcha! y todas nuestras columnas se ponen en tensión, y la obra encallada en aguas pantanosas o en selvas enmarañadas avanza de nuevo hacia su meta.

La persona que lleva en su tema la marca de SEALIAH no se detendrá jamás, cualesquiera que sean los obstáculos que le ponga el destino. Podríamos recordar, a propósito de este genio, una poesía de Manuel Machado, titulada «Castilla» en la que refiere como el Cid, bajo un sol cegador, sediento y fatigado, atraviesa la terrible estepa castellana, camino del destierro con doce de los suyos. De repente, encuentra una posada y llama a la puerta. Aparece una niña, que le dice:

Buen Cid, pasad, el rey nos dará muerte
arruinará la casa,
y sembrará de sal el pobre campo
que mi padre trabaja...
Idos, el cielo os colme de venturas.
En nuestro mal, Oh Cid, no ganáis nada.
Calla la niña y llora sin gemido...
Un sollozo infantil cruza la escuadra
de feroces guerreros
y una voz inflexible grita ¡En marcha!.
El ciego sol, la sed y la fatiga,
por la terrible estepa castellana,
al destierro con doce de los suyos,
polvo, sudor y hierro el Cid cabalga.

Ese resorte que nos mantiene en silla cuando todo en nosotros nos pide descanso, lo pone SEALIAH. Este genio se sitúa en mitad del camino de descenso hacia las realidades materiales, dado que rige el sendero Sol-Sol. En este punto, la voluntad que se encuentra en la mitad del mar de los deseos (Tiphereth está en el centro del mundo de Creaciones), se pregunta si no haría mejor volviendo a sus orígenes divinos en lugar de proyectarse en el abismo del mundo material, donde le esperan los sinsabores que ya presiente. SEALIAH viene a sacarnos de esta reflexión para conducirnos hacia ese mundo del que pretendemos huir y en el que recibiremos la luz de la experiencia.

Este genio sirve para confundir a los malvados y a los orgullosos y levanta a los que se han visto humillados y sometidos, dice el programa. SEALIAH contiene un alto potencial luminoso, en su calidad de genuino representante de Tiphereth. Es una luz que no se derrama hacia el exterior, sino que se concentra hacia el centro, produciendo una exaltación de la conciencia y quemando todas las larvas que pudieran anidar en ella. En esa luz, los malvados internos se ven confundidos y se desvanecen los propósitos promovidos por el orgullo. Ese orgullo que nos lleva a veces a defender posiciones que el grueso de nuestra personalidad no puede sostener. Mientras que, por el contrario, lo que se ha visto injustamente rebajado, sube de nivel, de modo que SEALIAH realiza en nosotros una función equilibradora; lo que ha subido demasiado, baja; y lo que ha bajado más allá de sus límites naturales, sube. Podríamos decir que produce un reajuste interno cuando el designio del Ego Superior se encuentra a mitad de camino, y cuando ese designio, tras haber cruzado el mar de las emociones, representado por Hesed, Gueburah y la mitad de Tiphereth, se prepara para emprender el resto de la travesía.

Este genio domina la vegetación, sigue diciendo el programa, lleva la vida y la salud a todo lo que respira e influye sobre los principales agentes de la naturaleza. Son varios los genios que se ocupan de la salud, pero de todos ellos, SEALIAH puede ser considerado como el más eficaz, por ser el representante genuino de Tiphereth, el séfira que rige el corazón, que es el motor del organismo y el que asegura la salud mediante la buena distribución del riego sanguíneo. Para las curaciones, conviene pues invocar el nombre de SEALIAH, y para la iniciación de una cura escogeremos los días y las horas de este genio, procurando comenzar la cura cuando la nueva Luna caiga en la Casa VI del paciente, e intensificando la actuación mediante plegarias y plantas medicinales cuando la Luna se encuentre en la Casa X de la VI (empleando el sistema de Casas derivadas).

Los nacidos en los grados regidos por SEALIAH han de ser portadores de buena salud y actuarán como talismanes para las personas enfermas. Cuando la sociedad se rija por la Astrología, los hombres de SEALIAH poblarán los hospitales y las clínicas para sanar a los enfermos, sobre todo los nacidos en el punto VAV de SEALIAH, o sea en su escenario exteriorizador.

Domina la vegetación, dice el programa. Tiphereth se encuentra en el mundo de Creaciones, que es el del Agua. Tiphereth-Sol es puro Fuego, de modo que este genio contiene la justa proporción de Fuego/Agua necesaria para que se produzca una abundante vegetación, en lo interno y en lo externo. En el interior, produce el florecimiento de todas las «plantas» útiles en nuestra tierra humana. Muchas veces hemos visto que en nosotros está la imagen del mundo entero, ciudad por ciudad, están las selvas, los desiertos, las montañas y los valles. En nosotros están las plantas curadoras que restablecerán nuestra salud si las arrancamos cuando la savia bulle en ellas y las disolvemos en nuestro organismo. SEALIAH hace que esas plantas arraiguen con fuerza y florezcan, convirtiéndonos en auténticas «infusiones» curadoras para los enfermos.

Influye sobre los principales agentes de la naturaleza. ¿Cuáles son esos agentes? Sin duda alguna, los cuatro elementos Fuego-Agua-Aire-Tierra. La influencia de SEALIAH consiste en regularlos, de manera que se manifiesten a su hora y desempeñen su cometido sin excederse. Por todo ello, podemos considerar a SEALIAH como el patrón de los cuatro Elementos y tiene bajo sus órdenes a los Elementales (que son las Salamandras para el Fuego, las Ondinas para el Agua, las Sílfides para el Aire y los Gnomos para la Tierra). Por consiguiente, en las operaciones de magia, en las que es imprescindible el concurso de los Elementales, debe intervenir forzosamente SEALIAH y su nombre debe ser invocado, ya que de lo contrario, ningún elemental se moverá, por más que el mago agite su varita.

A la persona nacida bajo esta influencia le gustará instruirse; dispondrá de grandes medios y muchas facilidades, termina el programa. La energía que genera SEALIAH llevará el individuo al descubrimiento de su Yo Divino y lo impulsará a abandonarle las riendas de su vehículo material. Entonces aparecerán los medios, las facilidades, siempre en la realización de su programa trascendente.

La contrafigura de SEALIAH:

El genio contrario domina sobre la atmósfera; provoca grandes calores o grandes fríos; sequías pertinaces o exceso de humedad. SEALIAH del abismo también influye sobre los principales agentes de la naturaleza, pero lo hace de forma desequilibrada. Si el SEALIAH de arriba es indispensable en la magia blanca, el de abajo lo es también en la magia negra, en la que los Elementales se utilizan para realizar sucias faenas. Observemos los tránsitos de planetas lentos y las nuevas Lunas en puntos de SEALIAH, y si forman disonancias, veremos con toda seguridad, según la estación del año, como aparecen las sequías o la humedad, el frío polar o los días tórridos.

8.-CAHETEL (Dios Adorable)

Lo que puede obtenerse de CAHETEL:

1º.- Bendición de Dios y echar fuera a los malos espíritus.
2º.- Abundantes cosechas agrícolas.
3º.- Inspiración para elevarse y descubrir a Dios en nosotros y los demás.
4º.- Amor por el trabajo.
5º.- Ayuda contra los encantamientos y sortilegios tendientes a producir la esterilidad de los campos.

CAHETEL por ser el 8, participa en las tareas de formación del séfira Hod en nuestra naturaleza y sitúa en nuestra Morada 8 la esencia llamada Bendición de Dios, sin la cual todas nuestras empresas están abocadas al fracaso. CAHETEL es el último de los Serafines de Kether, es el brazo más largo de este centro sefirótico, que llega hasta los confines de Yesod, interviniendo más declaradamente en nuestros quehaceres humanos.

La divinidad sólo puede bendecir aquello que es conforme a su dinámica. Las naciones enfrentadas tratan de conseguir, el favor de Dios para que les otorgue la victoria, pero es evidente que CAHETEL, especialista en bendiciones, no ha de escuchar sus plegarias, y será su contrafigura del abismo la que dará a cada ejército lo que merece. La bendición de Dios le fue negada a Caín cuando realizó su ofrenda. Cuando aparece en nuestra vida, tiene un efecto multiplicador. Si en los días y horas de regencia de este genio las cosas nos salen bien y se nos multiplican, significará que estamos haciendo lo que debemos, lo que anhela nuestro Ego Superior.

En cambio, si nuestra actividad en estas fechas permanece estéril, será señal de que nuestro Dios interno rechaza nuestra ofrenda y debemos pensar en sembrar en otros campos. Si poseemos esencia de CAHETEL en nuestras alforjas, nuestras cosechas serán abundantes y seremos, para quienes nos contacten, un manantial de fecundidad y progreso.

Este Genio sirve para echar a los malos espíritus. Ya sabemos que estamos ocupados por fuerzas que pertenecen a un linaje superior al humano: los luciferianos y que por tanto la mayor parte de nuestros ocupantes internos son ángeles caídos e incluso re-caídos al 2º o 3º fondo del abismo (Kabaleb ofrece una explicación detallada de este tema en sus libros «Misterios de la Obra Divina» y «Cómo descubrir al maestro interior»). Ellos son los que nos prestan su aliento para realizaciones torcidas que generan adversidad, dificultades y enfermedades. CAHETEL se ocupa de alejarlos para que puedan acceder a nuestros vacíos interiores las fuerzas positivas -los ángeles superiores- que nos restablecerán. Pero para que los luciferianos se vayan definitivamente, es preciso que renunciemos a las inclinaciones que los han llevado a instalarse en nosotros, de modo que en los días de CAHETEL esas malas inclinaciones pueden desaparecer de nosotros, él nos lleva al cambio de vida que nos permitirá liberarnos.

CAHETEL domina las producciones agrícolas, las que son necesarias a la existencia de hombres y animales. Domina la alimentación, da abundantes cosechas en nuestra naturaleza interna, y lo que crece en nosotros es útil a la alimentación del alma. Para que las producciones agrícolas lleguen a buen término, son necesarios el sol, el agua y una buena tierra, en proporciones equilibradas. Pero una voluntad demasiado fuerte tiene efectos aplastantes sobre los demás, es como un sol excesivamente riguroso que deseca la planta. Demasiada humedad hará que se pudra. A veces las cosas nos fallan, no nutren nuestra divinidad interna porque ponemos en ellas un exceso de voluntad, queriendo a todo precio dejar huella.

CAHETEL inspira al ser humano para que se eleve hacia Dios con el fin de agradecerle todos los bienes que nos envía. Los hombres perseguimos objetivos personales: la gloria, el poder, el amor, el respeto, y si realizamos una obra, nos volvemos complacientes hacia ella, nos enorgullecemos. Pero en nuestro despliegue evolutivo, un buen día nos damos cuenta de que aquella obra no ha sido más que un pretexto para que nuestro Ego Superior obtuviera ciertas experiencias. Cuando nos concienciamos de ello, nuestra mirada se eleva hacia Dios (es decir, hacia nuestro Ego Superior) y nos convertimos en sus instrumentos, acatamos sus mandatos. La presencia de CAHETEL en nuestras moradas filosofales produce esta inspiración. Una voz -la suya- nos dice que trabajamos por cuenta ajena y que no debemos considerarnos propietarios de la obra que realizamos. El agradecimiento es un estado de sumisión hacia el que estamos agradecidos, es un deseo de servirlo, como él lo ha hecho con nosotros. Cuando ese agradecimiento hacia el Eterno se produce, las tensiones para con él desaparecen y ya no nos consideramos propietarios, sino simples subalternos a las órdenes del Maestro.

La persona nacida bajo la influencia de CAHETEL amará el trabajo, la agricultura, la caza, el campo, y tendrá mucha actividad en los negocios. Será una persona activa. Nada como un patrón activo para que sus servidores lo sean también. A veces, llegados a cierta edad, dudamos si conviene poner en marcha nuevas cosas. Pero cuando descubrimos al Patrón y éste nos dice que no hay final, que estamos trabajando para alcanzar un día la categoría de dioses creadores y tener la responsabilidad de un universo, entonces comprendemos que estamos en un permanente comienzo.

La afición por la caza debemos entenderla como un afán de cazar a los animales internos y expulsarlos de nuestros espacios. El Genio produce alimento para los animales. Ese alimento permite a las bestias subsistir y ejercer sus funciones. Ese trabajo de las bestias (los Luciferianos), ya lo sabemos, ha de permitirles un día reintegrarse a los puestos evolutivos de los que se vieron escindidas. Proporcionémosles ese alimento, utilizándolos para concienciarnos de los errores cometidos y después, desalojarlas de nuestros espacios internos y dar por terminada nuestra relación con ellas.

El genio contrario provoca todo lo que es perjudicial a las producciones de la tierra y lleva el hombre a blasfemar contra Dios. Ya hemos visto lo que era perjudicial para la tierra: un sol tórrido, una humedad excesiva, podemos añadir las aguas polucionadas, las inclemencias del tiempo, las plagas de depredadores, el descuido de las tareas agrícolas, etc..

Este genio del abismo insufla a su clientela un personalismo aplastante, un exceso de sentimentalidad, un temperamento demasiado riguroso, lo cual se traducirá en el exterior por oleadas de calor, lluvias torrenciales, aguas de riego polucionadas, plagas, tormentas de granizo, incendios y otros males de esta índole.

Blasfemar contra Dios significa actuar en contra de las leyes cósmicas. Todo lo que viene del abismo nos impulsa a actuar de forma invertida, pero no necesariamente a transgredir las leyes cósmicas. El personalismo, por ejemplo, es una materialización de la voluntad, porque viene de abajo y no de arriba, pero no transgrede ninguna regla cósmica, como tampoco la transgrede una pasión entre un hombre y una mujer. Los cabalistas distinguen muy bien entre los errores que se cometen dentro del orden universal y los que atentan contra ese orden. CAHETEL del Abismo inspira ese tipo de atentados.

Kabaleb y Tristán Llop, Coach personal y empresarial
http://elarboldorado.com/productos/shungit-la-piedra-inteligente/