Luna angélica de Virgo

La Luna nueva de Virgo se produce a 15:41 grados de este signo y a las 12:30 (hora española del 8/9). Se trata de un grado de toma de conciencia (puesto que es un grado de Tiphereth-Sol), así que nos ayudará a comprender lo que está sucediendo a nuestro alrededor.

Os pongo el enlace para la conferencia que he dado sobre esta Luna nueva y a continuación el texto de Kabaleb. Enlace conferencia
Los ángeles que rigen esta lunación son el 34 Lehahiah (físico), que se encargará de transmitirnos la necesidad de ser obedientes a los dictámenes que emanan de nuestro interior. Y el 22 Yeiayel (emotivo), que nos inyectará la necesidad de salir de la rutina, de destacar...

34.-LEHAHIAH (Dios Clemente)

Lo que puede obtenerse de LEHAHIAH:

1.- El aplacamiento de la cólera, propia y de los demás.
2.- La comprensión de la estructura del universo, de las leyes divinas.
3.- Favores asombrosos por parte de los grandes personajes.
4.- Buenos resultados en peticiones a ministros, directores generales.
5.- Protege contra la tentación de declarar guerras.

LEHAHIAH es el segundo del coro de Potencias y se ocupa en Gueburah de los asuntos relacionados con Binah; sitúa en nuestra morada filosofal 34 la esencia llamada Obediencia, que nos permite ser sumisos a los superior aunque no lo entendamos. Hemos visto que del genio anterior recibíamos capacidad subordinadora, esa esencia que nos permite reconocer nuestro lugar.

En su programa se hablaba de obediencia a los príncipes cristianos, es decir a la dinámica de Hochmah. Aquí no se trata de príncipes cristianos, sino de la pura y simple ley elaborada por Binah y a la que ineludiblemente debemos someternos. Esta ley, muchas veces no la comprendemos; no estamos aún preparados para entenderla y nos mostramos rebeldes hacia ella. Es nuestra naturaleza emotiva la que se rebela, porque en ella no ha penetrado aún la ley y no quiere que penetre porque esta ley suele ser contraria a las cosas que nos procuran goces.

LEHAHIAH está ahí para infundirnos la obediencia a la ley, la entendamos o no, sofocando las rebeliones de la naturaleza emotiva. De la obediencia emana el sentido del deber el cual, en las situaciones conflictivas, nos lleva a optar por cumplir con nuestras obligaciones, en lugar de adentrarnos por el camino de los goces. En sus días y en sus horas, LEHAHIAH nos dirá cual ha de ser nuestro comportamiento y, de igual forma, encontraremos un buen consejo en las personas influenciadas por este genio, en las nacidas en sus grados de dominio y en sus 20 minutos de regencia diaria. Ellas serán nuestros consejeros titulados en los momentos de zozobra.

Si somos obedientes a la ley aún sin comprenderla, aún pareciéndonos injusta, estaremos creando en nosotros una zona de sensibilización hacia ella y acabaremos por comprenderla. En la vida civil hay leyes injustas porque la proyección del mundo de arriba hacia abajo encuentra obstáculos, se tergiversa el sentido y acabamos instituyendo lo de arriba al revés. Pero nuestra actitud obediente hacia esas leyes injustas propicia la obediencia a las leyes cósmicas; es decir, esa obediencia externa nos indica que existe una obediencia interna que se proyecta al revés y nos hace sumisos a lo injusto, pero existiendo el manantial de obediencia interna, un día se expresará correctamente y nos veremos desvinculados de lo injusto externo, desaparecerá como si no hubiese existido nunca.

Resulta de todo ello que la actitud positiva no es la de rebelión, sino la de desconexión, de desapego. La rebelión hacia lo injusto denota más bien que hay una actitud de rebelión interna que nos lleva a combatir lo justo con el mismo furor.

Este genio sirve contra la cólera, nos dice el programa. La cólera aparece en nosotros cuando nos vemos obstaculizados en la realización de nuestros deseos; cuando sufrimos agresiones por parte de la sociedad o de los particulares. Pero si en nuestro receptáculo interno existen abundantes reservas de las esencias de LEHAHIAH aceptaremos lo que nos ocurre como algo justo; comprenderemos que de algún modo lo tenemos merecido y no responderemos con cólera a la violencia de los demás.

El lector ya sabe que todo lo que sucede en la vida es generado por nuestra dinámica interna y que, por consiguiente, no hay motivos para encolerizarse. Pero, aún no sabiéndolo, el profano que se ve en trance de encolerizarse, se verá aplacado si este genio consigue influenciarlo.

* Nota: Este es un punto que suele suscitar numerosas polémicas cuando es expuesto en una charla o en una tertulia . De hecho, en el momento en que estos textos de Kabakeb están siendo revisados -por si es necesario añadir alguna aclaración- el terrorismo etarra se ha cobrado una nueva víctima: el político Fernando Múgica. Al enterarse de la triste noticia, su hermano, Enrique Múgica, declaró ante las cámaras de televisión: «Ni olvido, ni perdono», cuatro palabras dotadas de una gran repercusión, por el momento en que fueron pronunciadas y por su amplia difusión incluso más allá de nuestras fronteras. Dos negaciones espoleadas por la rabia, el dolor y la impotencia, que se apoderaron de un ser humano al sentir casi en carne propia la barbarie terrorista. Si consideramos la situación desde el ángulo de las emociones -el más frecuentado- lo más normal es que nos solidaricemos con este hombre apenado, comprendiendo e incluso suscribiendo su reacción. Pero intentemos ver las cosas desde otro prisma, el que nos propone el genio LEHAHIAH al decirnos que la rebelión no es una actitud positiva. Preguntémonos: ¿Son buenas consejeras las emociones? ¿Acaso no son ellas las que, cuando se exaltan, arman el brazo de los extremistas (sea cual sea su signo)? Por lo tanto, al justificarlas, al solidarizarnos con quienes basan en ellas su razonamiento y su discurso, ¿no nos estamos (de algún modo) equiparando a los esbirros del terror? Y ¿qué valor tienen nuestra repulsa y nuestro rechazo a sus métodos si nosotros, sin darnos cuenta, nos ponemos a su mismo nivel? En efecto, todo el odio y la rabia contenidos en las dos negaciones mencionadas no se pierden en el espacio, sino que van a parar a una esfera negra -de la que hemos hablado en el libro «Los ángeles al alcance de todos»- en la que se dan cita todos los pensamientos y sentimientos negativos que emanan de los seres humanos; todos juntos forman un egregor negro, o sea una nube de energía negra. Pero esta nube es precisamente la fuente, o el surtidor de «carburante» del que se nutren todos los delincuentes y asesinos del mundo para cometer sus fechorías. De la misma forma que un coche no puede funcionar sin gasolina, los criminales y delincuentes no pueden actuar si no succionan -de forma inconsciente la gran mayoría de veces - de este egregor la energía negra que les permitirá actuar. Por lo tanto, si después de que se ha cometido un crimen desplegamos todo nuestro odio sobre el criminal, y si además este odio tiene un potente efecto multiplicador porque lo declaramos desde algún medio de comunicación haciendo que muchas personas se adhieran a él, estamos creando las condiciones adecuadas para que se vuelva a perpetrar un nuevo crimen o una nueva fechoría. Y de hecho, esta idea se ha visto confirmada ya que ocho días después del asesinato de Fernando Múgica y de las declaraciones de su hermano, ETA volvió a hacer gala de su poco respeto por la vida humana asesinando a un catedrático: F. Tomás y Valiente.

Este genio domina sobre las cabezas coronadas, los príncipes y los nobles, manteniendo la armonía, la buena inteligencia y la paz entre ellos; influencia sobre la obediencia de los súbditos hacia sus príncipes, dice el programa. Esos príncipes y cabezas coronadas, como comentábamos al principio, son fuerzas internas que trabajan en el establecimiento de las leyes de Binah y no en el advenimiento del reino de Cristo como ocurría con el genio anterior.

Es decir, dentro de nosotros van apareciendo impulsos diversos, muchos de ellos divergentes entre sí y combatiéndose entre sí. Cuando los impulsos de una misma naturaleza se repiten, constituyen en nosotros una tendencia, que es una agrupación de impulsos de una misma índole, y cuando se juntan diversas tendencias de un mismo signo, forman un principado, y cuando varios de esos principados persiguen un mismo fin, forman un reino. Resulta así que en nuestro fuero interno existen impulsos, tendencias, principados y reinos.

El impulso tiene una vida corta, puede durar segundos, pero si baja con mucha fuerza, puede conseguir, en esos segundos, mover la dinámica de nuestro comportamiento y encarrilarnos hacia algo de lo que será difícil volvernos atrás, porque nos habremos comprometido, y aunque el impulso haya desaparecido ahí quedará la obra por él realizada. Por ello puede ser muy peligroso dejarnos llevar por nuestros impulsos. Un impulso basta para dar muerte a una persona, cuando ese impulso tiene como motor una violenta cólera, y luego, aunque seamos pacifistas y buenos como el pan el resto de nuestra vida, ahí queda el muerto.

La tendencia arrastra ya en sí un poder y tiene arraigo en nuestro carácter. El impulso puede durar lo que un relámpago, sin mover nada en nuestra existencia: hacer aflorar en nosotros una idea, un deseo y nada más. La tendencia, en cambio, produce efectos, buenos o malos, pero los produce.

Cuando se transforma en principado, con el príncipe que lo gobierna, entonces ya tenemos un poder constituido con sus leyes, sus hábitos, su idiosincrasia, sus banderas, y nos convertimos en súbditos de ese príncipe que hay en nosotros y que nos dice lo que debemos hacer. La presión aumenta cuando ese principado es elevado a la categoría de reino, con un rey al que todo nuestro pueblo interno jura obediencia. Entonces nos dejaremos llevar por los dictámenes de ese rey (existen infinidad de cuentos infantiles basados en esta temática) y la parcela de voluntad que lleva cada impulso, cada tendencia, la abandonaremos en sus manos.

En ciertos períodos de nuestra vida, bajo determinados aspectos, bajarán en nosotros una serie de impulsos hostiles a ese poder establecido y quizá lleguen a formar nuevas Tendencias, nuevos Principados que luchen contra los reyes. La Biblia nos refiere la historia de Abram y Lot contra los reyes, en una cruenta batalla que hemos referido en una lección de nuestra Interpretación Esotérica del Génesis. Estas luchas internas, que derrocan a unos reyes para colocar a otros, marcan los grandes cambios en la orientación de nuestra vida.

LEHAHIAH, por su ministerio, mantiene la armonía, la buena inteligencia y la paz entre nuestros reyes, príncipes y nobles internos y sus súbditos, lo cual significa que actuamos conforme a las leyes eternas y, haciéndolo así, nuestros negocios prosperarán y nuestra salud será excelente.

La persona nacida bajo esta influencia será célebre por su talento y sus acciones; gozará de la confianza y los favores de su príncipe, favores que merecerá por su entrega, su fidelidad y los grandes servicios que le rendirá, termina el programa. Lo que sucede en nuestro interior se proyecta al exterior, lo hemos visto en numerosas ocasiones, de modo que el orden interno promovido por este genio dará lugar a un individuo fiel a los poderes constituidos, a las personas que representan ese poder, y su fidelidad y entrega le valdrán favores por parte de los gobernantes que lo convertirán en su hombre de confianza, pudiendo alcanzar elevados puestos en la administración del estado o en sociedades privadas, como secretario, apoderado, hombre de confianza de alguien importante. Por consiguiente si alguien que nos consulta necesita a una persona para un empleo de confianza en una gran sociedad, recomendaremos al nacido en los grados de LEHAHIAH, preferentemente en su tercer y cuarto escenario.

La contrafigura de LEHAHIAH:

El genio contrario domina la discordia; provoca la guerra, las traiciones y la ruina de las naciones, dice el programa. Si la fuerza del genio entra al revés, invertirá las virtudes y la obediencia se convertirá en traición, la armonía en discordia y la buena inteligencia en incomprensión, de modo que de la paz se pasará a la guerra. A este individuo le sucederá lo que enunciábamos más arriba al hablar de guerra de tendencias contra los poderes establecidos. Es una guerra que tarde o temprano debe estallar en nosotros porque la evolución exige una ruptura con los valores que veneramos en un momento dado. Pero ese combate es noble si es promovido por la emergencia de fuerzas que vienen de arriba. Cuando la guerra se debe a la rebelión provocada por las huestes luciferianas, es injusta y llevará el individuo a su destrucción final.

22.-YEIAYEL (La derecha de Dios)

Lo que puede obtenerse de YEIAYEL :

1º.- Fortuna, renombre, prestigio e imagen.
2º.- Protección en los viajes por mar y los naufragios (morales y físicos)
3º.- Ayuda a los comerciantes.
4º.- Favorece las ideas altruistas y filantrópicas.
5º.- Protege contra los piratas y ladrones.

YEIAYEL es el sexto de los Tronos y se ocupa en Binah de los asuntos relacionados con Netzah; sitúa en nuestra morada 22 la esencia llamada Renombre, que ha de llevar a la plenitud a un grupo de tendencias internas que trabajan en una determinada dirección.

Los impulsos internos acceden, por rotación, a los puestos de mando, para que todos tengan la oportunidad de mandar en nuestra vida, es decir, de realizarse. Pero no todos aspiran al poder, muchos se contentan con testimoniar de su existencia y se retiran sin haber ejercido jamás el mando. Por el contrario, otros aspiran a permanecer en los centros de poder más allá de su tiempo normal y convencen a otros impulsos para que les cedan su representación, arguyendo que ellos se encargarán de defender sus intereses. Ello da lugar, en el mundo exterior, al sistema democrático, en el que unos pocos representan a una multitud. Esos pocos son los que hablan, los que dictan las leyes, los que se manifiestan y tienen renombre, mientras que los otros sólo son llamados para emitir su voto.

Las tendencias internas con renombre someten a las demás, se convierten en líderes y utilizan la fuerza de las tendencias no renombradas para conducir la vida del individuo hacia un punto concreto, hacia el estudio de determinadas cosas y ello convertirá al individuo en renombrado en la asignatura que domina, mientras otros aspectos de la vida le pasan totalmente desapercibidos. Venus-Netzah da gloria y esplendor a todo lo que toca, y representando YEIAYEL la parte venusiana que hay en Saturno/Binah, será la inteligencia de Binah la que adquirirá renombre.

Si YEIAYEL está activo en nosotros, siempre estaremos habitados por un impulso que aspirará al renombre. Si esto resulta positivo o no es un tema que se puede discutir. Si en una vida avanzamos mucho en una dirección y poco en otras, seremos grandes sabios en una materia y totalmente lerdos en otras, con lo cual nuestra vida quedará desequilibrada, estando por un lado en lo alto de la montaña y por el otro en el más profundo de los abismos.

Esos altibajos, ¿cómo repercutirán en las próximas vidas? La ciencia de las analogías, de la que hemos tratado al hablar del genio 21, nos permite aplicar nuestros conocimientos en un determinado sector para elucidar lo que no sabemos en otro, ya que si una cosa es cierta en un dominio, también lo será en otros que guardan analogía con ella. Pero también es cierto que si en una materia determinada somos lumbreras y totalmente ignorantes en otras, nuestra ignorancia se proyectará al exterior y nos encontraremos en una vida rodeados de ignorantes, de gentes que no nos entenderán, y puede que vayamos de divorcio en divorcio, pretendiendo hallar a los que sí nos entienden, pero éstos no aparecerán.

El individuo que representa en una vida, se verá en otra en el papel de representado, y si ha utilizado el renombre para sojuzgar y reprimir, se encontrará tarde o temprano en la piel de un reprimido. El renombre es un arma de doble filo, mientras la persona no ha conquistado la sabiduría. El renombre no ayuda a llevar una vida equilibrada y como ejemplo no hay más que observar la vida de tantísimos artistas que se suicidan, se drogan, tienen grandes depresiones, son invertidos o adoradores de su propio ombligo.

Este genio domina la fortuna, el renombre, la diplomacia y el comercio, dice su programa. Podríamos añadir muchas otras actividades, todas las que proporcionan fortuna y renombre. La política, el arte, la ciencia, no por el conocimiento en sí que los interesados puedan tener, sino por ser muy famosos en su profesión, como el Dr. Barnard, por ejemplo, y sobre todo la profesión de abogado.

En los días y horas de regencia de YEIAYEL, si lo que perseguimos es fortuna y renombre, los obtendremos porque el genio potencia las tendencias que aspiran a la fama. Pero si en nosotros no hay espacios abiertos a las esencias de este genio, es evidente que el renombre y la fortuna no vendrán. Por lo tanto, desde el momento en que una fuerza suprahumana nos brinda energías para lanzarnos hacia la fama, ésta debe ser una de nuestras aspiraciones. El hecho de que resulte positiva o negativa para nosotros dependerá del uso que hagamos de ella.

Las personas nacidas bajo la influencia de YEIAYEL tienen la fama inscrita en su programa humano y han de aspirar a ella. Si nos acercamos a ellas podremos, por osmosis, succionarles ese renombre y esa fortuna, si ello figura en nuestras aspiraciones. Las personas que hayan nacido en los escenarios del genio, contando a partir de nuestro Sol, nos aportarán la fortuna y la fama, y todas las demás virtudes que figuran en el programa de esta fuerza. Aquello que se inicie en los días de YEIAYEL nos conducirá al éxito.

Este genio influencia sobre los viajes, los descubrimientos, las expediciones marítimas, protege contra las tempestades y los naufragios. Para acceder a la fama, tenemos que realizar un largo viaje interno. Un viaje por mar, por el mar de nuestras emociones, las cuales quizá desean llevar una vida tranquila y sin problemas, y tendremos que agitarlas y movilizarlas para que sostengan la aspiración al triunfo. En realidad, no son muchos los individuos que están dispuestos a luchar por sobresalir en su disciplina; la ambición es menos frecuente de lo que se piensa y son numerosas las personas que no aspiran a salir de su pequeña rutina. No obstante, los ambiciosos, con ser minoría, son muy activos y se disputan entre ellos las parcelas de poder. Por ello en ese viaje por mar corren constantemente el peligro de naufragio: nuestras aspiraciones naufragan ante el empeño de nuestros contrincantes por obtener aquello que nosotros también deseamos.

YEIAYEL protege contra este tipo de naufragios. Y en ese largo periplo hacia la fama, hacemos descubrimientos, claro que los hacemos, ya que si estamos activos, si somos emprendedores, si salimos del atasco en el que viven los que no tienen aspiraciones, estaremos generando situaciones que nos harán descubrir los mecanismos del universo. Pero si las fuerzas del genio no se manifiestan en el interior, crearán en el exterior situaciones materiales y estaremos con las maletas siempre a punto para viajar. Los descubrimientos serán de tipo material, viajaremos por mar, tendremos que enfrentarnos a tempestades y naufragios y el genio procurará sacarnos con bien de ellos. Todo ello para que comprendamos que debemos movernos por dentro y avanzar hacia la fama, luchando a brazo partido contra los sentimientos inmovilizantes. En todo caso, si tenemos que emprender viajes por mar, será bueno que invoquemos a YEIAYEL.

La persona nacida bajo esta influencia amará al comercio, será industriosa y se distinguirá por sus ideas liberales y filantrópicas, dice el programa. Pero ¿qué es el comercio a nivel filosófico? es decir, ¿qué género de impulso interno hace que, al no dinamizarnos por dentro, nos dediquemos al comercio en lo exterior? El comercio se caracteriza por un intercambio de bienes, mediante su contra-valor en dinero. Pero hay muchas actividades que se engloban en la palabra comercio: el fabricante, el agente de ventas que trata de convencer al comerciante, y éste último, en líneas generales.

Entonces diremos que el comercio interno es la tendencia que nos lleva a intercambiar nuestro excedente para integrar en nosotros el excedente de la persona con la cual tratamos, ya que el comercio, al principio, era eso, un intercambio de excedentes. Así pues, amar el comercio significará estar abiertos a ese trueque. Hay personas que no quieren intercambiar nada, sino vaciar sobre los demás sus ideas, sus emociones, pero sin darle al otro la oportunidad de comunicar lo que piensa o siente.

Ser industrioso significa ser activos, poner muchas cosas en marcha y cuando lo hacemos por dentro, no vivimos anclados a ciertos principios inamovibles, no somos fieles a ciertos ideales o sentimientos, sino que la corriente mental y la emotiva circulan y nos movilizan hacia infinidad de cosas. Generamos ideas, sentimientos que fecundan las mentes y los corazones de los demás y los activan; si somos portadores de vida, a nuestro alrededor nunca habrá hambre ni miseria. Toda esta actividad interna, en la fase Vav se derrama al exterior y nos convierte en comerciantes, en hombres de industria, con ideas amplias y generosas.

La contrafigura de YEIAYEL:

El genio contrario domina sobre los piratas, los corsarios y los esclavos; influencia sobre las actividades marítimas, dice el programa. Tenemos aquí la figura del usurpador, del aprovechado, del que en lugar de esforzarse para conseguir la fortuna y el renombre, se aprovecha de quienes han realizado este esfuerzo y se apodera de sus bienes, reduciendo sus víctimas a la esclavitud, esto es, a la impotencia ente el atropello del que son objeto. Cuando el YEIAYEL del abismo actúa en su primer escenario (YOD), el individuo ejercerá como «pirata» (entiéndase este término en un sentido amplio, no sólo literal). En el segundo (HE) será víctima de la piratería. En el tercero (VAV), convertirá la piratería en doctrina social y en el cuarto (2º HE) la cultivará al por mayor, estableciendo sucursales por toda la tierra (Mario Conde y Ruiz Mateos tienen planetas en estos escenarios).

Para completar el análisis de la Luna nueva debéis consultar las páginas de mis hermanas Soleika y Milena

Tristán Llop y Kabaleb, la búsqueda del tesoro interior
http://elarboldorado.com/productos/shungit-la-piedra-inteligente/