La nueva Luna angélica (astrología y ángeles)

Iniciamos hoy una nueva sección en la que analizaremos la energía angélica que se pone en movimiento con cada nueva Luna. (el dibujo es de Judith Camejo)

Cada 28 días, aproximadamente, tiene lugar lo que llamamos la nueva Luna. Significa que la Luna (que es más rápida) se ha acoplado con el Sol.

La nueva Luna marca el momento en el que el cosmos recarga nuestras baterías de carburante, de energía para avanzar un mes más.

Cada nueva Luna cae en un signo y en un grado determinado del zodiaco, marcando así el tipo de energía que vamos a tener que gastar durante ese periodo.

Podríamos decir que existen 12 tipos de carburante que nos inclinan hacia un trabajo determinado cada una, que simplificando serían: la gasolina-voluntad, la gasolina dinero, la comunicación, la relación familiar, la del ocio, la de la salud, la de la pareja, la de la autoestima, la de los viajes, la profesional, la de los amigos y la del amor.

Según el sector que se active con la nueva Luna, nos tocará trabajar con uno de esos carburantes. Para ver cuál toca en este periodo podéis visitar el blog de mi hermana Soleika .

Pero en el grado que se activa con la nueva Luna también encontramos dos fuerzas angélicas que rigen, una los aspectos físicos, más materiales y otra el ámbito emotivo y yo quiero centrarme ellas.

Los ángeles son seres de luz, mensajeros que nos traen un programa de trabajo, si conocemos la naturaleza de ese trabajo, podremos ponernos en línea con ella y de este modo trabajar en la línea evolutiva del universo y por ende, en la nuestra.

La nueva Luna de enero 08 se produce a 17 grados 33 minutos del signo de Capricornio. Sus ángeles de regencia son el 58 Yeialel (como genio físico) y el 72 Mumiah (como emotivo)

Yeialel

Yeialel pertenece al coro de los Arcángeles (en el árbol de la vida) y es el regente del sub-sendero que une Mercurio con Saturno (Hod con Binah –ver el artículo del Árbol de la Vida ……….). Su clave principal es la Fortaleza Mental, que nos permitirá dominar las pasiones con la mente y ése será uno de los principales trabajos a realizar.

A continuación encontraréis una parte del texto de Kabaleb (que aparece en el libro de Los Dioses Internos), para que se pueda comprender la esencia de este ángel.

Lo que puede obtenerse de YEIALEL:

1.- Curación de enfermedades, especialmente las de tipo psicosomático y también las de ámbito energético, como el «mal de ojo».
2.- Combate la tristeza, da consuelo contra las penas, contra la depresión.
3.- Confunde a los malvados y a los falsos testigos.
4.- Aporta soluciones lógicas a los problemas concretos de la vida.
5.- Protege contra la cólera y el deseo de acabar con todo.

YEIALEL es el segundo del coro de Arcángeles y se ocupa en Hod de los asuntos relacionados con Binah; sitúa en nuestra morada filosofal nº58, la esencia llamada Fortaleza Mental.

El coro de Arcángeles se ocupa de diseñar el guión de nuestra vida. El primero de los arcángeles (el ángel 57) da un esquema global de la experiencia que se trata de escenificar, poniendo la Luz que permite ver claro en los trabajos a realizar. YEIALEL cuida en particular que todo se haga conforme a la ley divina.

En efecto, las necesidades de nuestros programas internos y las exigencias de nuestro destino, de nuestro karma, deben coincidir con las necesidades de los programas y destino de las personas que involucramos en nuestra existencia. Si necesitamos un traidor, pongamos por caso, debe existir previamente la figura del traidor, ya que si nadie reuniera tales características, nos veríamos privados de protagonista para ese papel, sin poder realizar la experiencia de la traición, que tendría que ser vivida por una vía substitutoria, de forma equivalente.

De lo que estamos diciendo se deriva la extrema importancia de las transmutaciones espirituales. Si una antigua víctima vuelve al mundo programada para ejecutar una venganza y renuncia a ejecutarla, su anterior verdugo se ve liberado de la obligación de sufrir el daño que anteriormente inflingió; ha sido objeto de un decreto de perdón y ese perdón actúa en él como un fuego que quema parte de su antigua perversidad y lo sitúa en un mundo anímico nuevo.

El perdón es una virtud crística que viene de Hochmah, el séfira que rige el Agua/Sentimientos, pero cuya naturaleza es ígnea, (por pertenecer al mundo de Emanaciones, donde actúa el elemento Fuego). El Fuego de Hochmah se convierte en luz y como tal penetra en los sentimientos de la persona, quemando los impulsos activos en ella procedentes del abismo. Ese Amor que combate lo tenebroso ha sido escenificado de muchas maneras, pero la imagen que más ha quedado es la lucha del caballero contra el dragón.

Cuando una persona nos perdona por los perjuicios que un día le causamos, eleva la intensidad vibratoria de nuestros cuerpos y el testimonio que sale de nosotros se modifica, proyectando sobre los demás unos impulsos más elevados, que los modifican a su vez, y así la onda del Amor forma una cadena sin fin que mejora la calidad del mundo.

YEIALEL hace que nuestra vida transcurra por cauces justos, en lo referente a los personajes involucrados en nuestra vida, cuya búsqueda, como queda explicado, corre a cargo de los arcángeles, pero además también imparte justicia en lo referente a nuestras actuaciones en el momento presente. Su esencia, que aquí traducimos por Fortaleza Mental, nos permite dominar con la mente las pasiones y todos los impulsos procedentes de la naturaleza emotiva, filtrándolos y eliminando de ellos aquello que nos lanzaría hacia lo injusto.

Por consiguiente, los grados zodiacales dominados por YEIALEL serán puntos de justicia, de rigor. En sus días y en sus horas nuestra mente dominará las pasiones y veremos claro el camino que debemos seguir.

Cuando los sentimientos son dominantes, nuestra vida se expande, establecemos numerosas relaciones, de amor, de odio, de dominio, de subordinación, etc. y ello nos obligará a volver una y otra vez al mundo físico para liquidar las deudas contraídas con los personajes correspondientes, de modo que iremos reencarnándonos una y otra vez. YEIALEL, al restringir el poder de los sentimientos, nos encamina hacia lo esencial, suprime lazos humanos con los diversos personajes de nuestro elenco, limitando así el número de existencias a vivir y acelerando nuestro proceso evolutivo. Tenemos que entender que por profundos que sean nuestros conocimientos en temas trascendentales, mientras estemos ligados por lazos de amor, de amistad; mientras hayamos generado dependencias, tendremos que volver a la tierra para pagar el amor o la esperanza que hayamos suscitado.

Este genio sirve contra las penas y cura las enfermedades. Las penas son generadas por los sentimientos. Cuando la mente es fuerte, las penas desaparecen, y cuando hay una rectitud en el comportamiento, las enfermedades acaban también por desaparecer.

YEIALEL hará que detectemos el mal en nuestro interior y a ese falso testigo que con razonamientos falsos intenta apoyarlo. Ahora la vida social está llena de esos falsos testigos que, amparados en títulos universitarios, revestidos con el prestigio de un cargo público, dan un testimonio falso, induciendo en error a las multitudes sobre la naturaleza de los males que los diezman. Es señal de que las esencias de YEIALEL les resbalan a esas gentes tan instruidas en el error.

Mumiah

Mumiah pertenece al coro de los Ángeles (en el árbol de la vida) y es el regente del sendero 9, el de la Luna (Yesod). Su clave principal es Renacer, que nos permitirá acabar con viejos hábitos caducos y renovar actitudes en nuestra vida.

Lo que puede obtenerse de MUMIAH:

1.- Que toda experiencia llegue a sus últimas consecuencias.
2.- Distinguirse en la medicina y conseguir curas maravillosas.
3.- Desvelar secretos de la naturaleza.
4.- Prodiga cuidados y alivio a los pobres y a los enfermos.
5.- Protege contra el desespero y las tendencias suicidas.

MUMIAH es el octavo y último del coro de Ángeles y se ocupa en Yesod de los asuntos relacionados con el propio Yesod; sitúa en nuestra morada filosofal nº 72 la esencia llamada Renacer.

MUMIAH se encarga de cerrar las puertas de un ciclo; de encerrar en nuestro tubo catódico interno las pulsiones emitidas por los distintos centros, reconvirtiéndolas en imágenes que aparecerán en la pantalla de nuestro televisor personal. Pero, al mismo tiempo, pondrá en ellas el germen de una nueva vida. Es ley natural que cada fruto contenga las semillas de una nueva floración.

MUMIAH deposita en nosotros lo que ha de ser el fermento del futuro, compuesto por agentes de sus legiones que hacen que en aquello que termina renazca una nueva vitalidad. Por consiguiente, si trabajamos con MUMIAH, veremos que al vivir el final de cualquier situación, se anuncia ya el amanecer de un nuevo ciclo. Si estamos al día en las esencias de este genio, todo final de etapa supondrá para nosotros el inicio de un nuevo ciclo creador.

Sin embargo, hemos de guardarnos de poner fin a una situación de manera arbitraria, rompiendo con unas relaciones, con una situación laboral o con cualquier otra porque estamos hartos, ya que en este caso, ocurre como con los suicidas, que al poner término por voluntad propia a su vida, se encuentran con que las amarras que los ataban a sus arquetipos siguen existiendo y aunque están muertos, les da la impresión de que siguen aún con vida, pero sin disponer de un cuerpo físico.

Dar por terminada una experiencia antes de tiempo, de forma artificial, es como suicidarse en aquel asunto particular y su problemática seguirá viva, interfiriendo en nuestra existencia, reclamándonos una y otra vez, aunque nosotros la demos por muerta. Recuerdo ahora mismo el caso de una persona que en un momento dado se dio de baja de una sociedad en la que había desarrollado una gran labor. Durante años recibió llamadas telefónicas de miembros de dicha sociedad, instándole para que volviera a ella. Además, se presentaban en su casa con comida preparada para cenar y se pasaban luego horas hablando, prometiéndole volver dentro de muy poco, sin que el hombre lograra sacárselos de encima.

Cuando el ciclo natural termina, todas las fuerzas del universo confluyen para producir ese final, y la evidencia misma nos dice que aquello se ha acabado. Es entonces cuando actúan los agentes cósmicos que se ocupan de la creación del futuro.

Ahora mismo, al escribir este texto, la Unión Soviética se ha convertido en un régimen presidencial; Alemania del Este va a las urnas y, de los países occidentales, sólo en Cuba hay comunismo. Es más que una casualidad el que la ideología comunista se implantara en Rusia hace exactamente 72 años, ya que al estar el año 72 regido por MUMIAH, éste ha ejercido su mandato poniendo fin al ciclo marxista.

Las personas nacidas bajo la influencia de MUMIAH serán portadoras de Final; serán las trompetas anunciadoras de que un ciclo se termina y que otro va a empezar. Lo que se termina, puede ser la vida, una relación, un empleo, una militancia, una Fe... algo, está a punto de desaparecer en nuestra existencia cuando, de alguna forma, aparece ante nosotros el rostro de MUMIAH.

También puede ser el fin de una enfermedad, de un período de miseria, el final de una opresión, de una desesperanza. Y, del mismo modo diremos que los días y las horas de MUMIAH serán propicias para poner fin a cualquier empresa humana. Por estas mismas razones es obvio que deberemos evitar la creación de una empresa, el comienzo de cualquier cosa, en los días y en las horas de regencia de este genio, ya que ello constituiría una garantía de que a la empresa en cuestión le costará mucho avanzar. Es mal momento para casarse, para establecer una relación. Y como un día es igual a un año en el mundo de las analogías, el año 72 de vida de una persona o de una empresa será crítico, y para seguir viviendo será preciso proceder a una total reorganización, a un cambio profundo y sólo subsistirán después de los 72 años las personas susceptibles de soportar tal cambio.

Este genio protege en todas las operaciones misteriosas, hace que se acierte en toda cosa y conduce toda experiencia a su fin, dice el programa. Esas operaciones misteriosas son las que realiza MUMIAH al integrar en nuestra naturaleza interna todas las notas que componen el guión de la experiencia que va a desarrollarse. Muchas veces, en nuestros estudios, hemos comparado la Luna/Yesod con un televisor, porque este aparato realiza la operación misteriosa que consiste en convertir en imágenes las pulsiones que recibe del centro emisor. Si el aparato fallara en la realización de sus operaciones, las imágenes de la pantalla saldrían borrosas o nunca llegarían a salir.

En la vida real, esto se traduce por una lucidez al desentrañar el sentido de lo que nos está ocurriendo, por una comprensión exacta del argumento. El hombre de MUMIAH entiende el sentido de las cosas y sabe extraer el jugo de la experiencia en curso; llega al final en todo lo que emprende, a ese final en el que el bueno de la película se manifiesta rotundamente así, disipándose todas las dudas, y el malo, el culpable, es desenmascarado con pruebas contundentes.
Domina sobre la química, la física y la medicina, influyendo sobre la salud y la longevidad de la vida. La persona nacida bajo esta influencia se distinguirá en la medicina y se hará célebre por sus curas maravillosas, desvelará varios secretos de la naturaleza, que harán la felicidad de los hijos de la tierra y se consagrará al alivio de los pobres y los enfermos, termina el programa.

Como decíamos al principio, en lo terminal se encuentran los gérmenes de una renovación. En el mismo mal están las semillas de la salud, suscitando en el enfermo las ideas, los sentimientos que lo llevarán a la recuperación de la salud. Esa recuperación pasa por un cambio en los componentes químicos de su organismo. Cuando esos cambios se producen, aparece la cura maravillosa que nadie se explicará. El hombre de MUMIAH suscita esos cambios con su sola presencia, y eligiendo la profesión de médico estará haciendo lo que debe hacer, estará en su puesto.

La desvelación de secretos de la naturaleza, se produce cuando se llega hasta el final de una investigación, de un estudio. La mayoría de los hombres se quedan en mitad de camino en aquello que emprenden, debido al cansancio, a la desilusión, al encuentro con la adversidad. Son muy pocos los que llegan al final, pero cuando lo hacen, aparece la recompensa que supone el descubrimiento. El influenciado por MUMIAH va hasta el final y al llegar a la meta descubre la ley según la cual los últimos son los primeros y se consagra al servicio de esos últimos.
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