Luna angélica de Capricornio

La Luna nueva de Capricornio tendrá lugar el 4/1/2011 a las 10.04 (hora de España) a 13.39 grados de Capricornio. Los ángeles regentes serán el 57 Nemamiah, el físico, que nos brindará bravura y grandeza de alma para enfrentarnos a las dificultades. Y el 68 Habuhiah, como ángel emotivo de la lunación, que nos dará amor por los espacios libres y nos impulsará a autosanarnos... (sigue)

57.-NEMAMIAH (Dios loable)

Lo que puede obtenerse de NEMAMIAH :

1.- Prosperidad.
2.-El mando en el combate por una causa justa.
3.- Un ascenso rápido en la carrera militar.
4.- Bravura y grandeza de alma, capacidad para soportar las fatigas.
5.- Protege contra la tentación de atacar a los indefensos.

NEMAMIAH es el primero del coro de Arcángeles y se ocupa en Hod de los asuntos relacionados con Hochmah; sitúa en nuestra morada filosofal 57 la esencia llamada Entendimiento o Discernimiento. El coro de Arcángeles es el que se ocupa de buscar a los co-protagonistas de nuestras experiencias humanas. Ellos son los que tejen nuestro destino, poniendo a nuestro alcance el material humano necesario para que podamos vivir las anécdotas decretadas por nuestro Ego Superior y por nuestra personalidad emotiva.

En nuestro estudio sobre los Senderos hemos visto que Hod/Mercurio es el que traza el guión de nuestra vida en sus más mínimos detalles, transportando los personajes de nuestro elenco desde los más remotos rincones, dondequiera que se encuentren, los sitúa en frente nuestro para que podamos co-protagonizar juntos el drama o la comedia de nuestra existencia. NEMAMIAH es el que da la primera vuelta de manivela a la película de nuestra vida, podríamos decir, depositando en nuestra naturaleza interna el Entendimiento/Discernimiento que evitará los errores en la escritura del guión.

Todo el trabajo de Mercurio/Hod se desarrolla en nuestro interior. En él encuentra el coro de Arcángeles los personajes a los que estamos atados por destino, es decir, por relación kármica, y de acuerdo con las huellas o gérmenes interiorizados en nosotros, los rastrea y los busca, como esos perros que olfatean a sus amos y a veces dan con ellos a centenares de km. de distancia. En cuanto a los nuevos personajes, aquellos con los que iniciamos la relación, figuran en nuestro interior como siluetas, al igual que en esas empresas de selección de personal, que buscan los futuros empleados de acuerdo con un perfil previamente trazado. El grupo de arcángeles, con estos datos en la mano, buscan a las personas cuyo destino encaje con el nuestro y crean las razones - el argumento - que justificará el encuentro.

Para llevar a cabo este trabajo, es preciso, entender el sentido de la acción, hacer que el argumento sea claro. Y esa claridad intelectual es la que pone NEMAMIAH, gracias a su conexión con Hochmah, que es el séfira de la luz primordial, la que procede de Kether y se concentra en él. En la televisión vemos a veces guiones policíacos que no conseguimos entender. Cuentan a propósito de «El sueño eterno», película mítica de Humphrey Bogart, que en la historia aparece un muerto que nadie sabe quien lo ha matado y, al rodar la película, llamaron al autor para que lo aclarara, pero éste tampoco lo sabía. Es el ejemplo de una historia sin claridad, en la que no es posible el Entendimiento.

También en la vida a veces protagonizamos guiones oscuros, en los que no sabemos porque hacemos las cosas ni porque nos ligamos a ciertas personas. Cuando esto ocurre, es señal de que NEMAMIAH no ha funcionado en nosotros como debería funcionar, quizás porque en sus puntos de dominio se producen disonancias que dificultan la asimilación de sus esencias, o porque nuestra vida necesita la confusión, ya que anteriormente la hemos generado.

Este genio sirve para prosperar en todas cosas y para liberar los prisioneros, dice el programa. Aquí, la mente clara es la base de la prosperidad. Si, en lo interno, NEMAMIAH hace ver claro quienes han de ser los co-protagonistas de nuestra historia humana, en lo externo dará a la persona que sabe exactamente a quien debe dirigirse para conseguir sus propósitos. La vida se nos presenta siempre en forma de acertijo; es decir, en algún lugar del mundo está la respuesta a nuestras inquietudes y necesidades.

Cuando estamos esperando que alguien ponga millones a nuestra disposición para poner en marcha un proyecto, por ejemplo, podemos tener la seguridad de que ese alguien espera con ese dinero en la mano, a que le formulemos la demanda para entregárnoslo. Pero nosotros no sabemos donde se encuentra esa persona, a menos que recurramos a los servicios de NEMAMIAH, porque este genio nos dará la respuesta exacta al acertijo que le planteamos. Él nos permitirá discernir el perfil de la persona que se encuentra del otro lado de nuestra necesidad. No hay en el universo un solo cabo suelto. No hay un cabo positivo que no contenga su negativo, pero nosotros, situados en uno de los extremos, no lo sabemos ver. NEMAMIAH, al elevar el intelecto hasta la altura de Hochmah, nos permite descubrir la terminal donde se sitúa la respuesta exacta al problema que hemos planteado.

Kafka supo expresar esta particularidad de la organización cósmica en aquel cuento en que aparece un peregrino que después de haber andado toda su vida, llega a una puerta, y su mayor afán era cruzarla. Allí se encuentra con un guardián, y el hombre piensa: «Si ahora le confieso que he recorrido miles de kilómetros con el único objetivo de cruzar esa puerta, y me dice que no puedo entrar, habré perdido toda una vida en algo vano. Lo que haré será instalarme en el umbral y ganarme su confianza, luego su amistad, de manera que pueda un día entrar por la puerta sin problemas». Y así lo hizo, instaló su tienda de campaña en la puerta y se dedicó a conquistar la amistad del guardián. Así pasó un tiempo, pasaron años, y el peregrino seguía sin atreverse a formular su petición por miedo a verse rechazado. Llegó así un momento en que sintió flaquear sus fuerzas y vio claro que iba a morir. Entonces, ya en su lecho de muerte, pidió al guardián que se acercase y le dijo: «Mira, me voy a morir y puedo decirte que he estado todos esos años ante tu puerta con la esperanza de penetrar por ella, pero no me he atrevido jamás a pedirte que me dejaras pasar». El guardián lo escuchó y le dijo: «Mira, esa puerta estaba abierta única y exclusivamente para que tú pasaras por ella. Ahora que te mueres, la voy a cerrar y me marcharé». Así de fáciles son las cosas en la estructura del universo, pero retenemos prisioneros los impulsos que nos conducirían al otro lado del cabo con el que nos identificamos. NEMAMIAH libera esos impulsos y ello permite que todo designio, todo propósito puesto en marcha pueda prosperar.

Este genio domina sobre los grandes capitanes, los almirantes, los generales, y todos los que combaten por una causa justa. La persona nacida bajo esta influencia amará el estado militar; se distinguirá por su actividad, su bravura y su grandeza de alma, y soportará las fatigas con mucho valor, termina el programa. El influenciado por NEMAMIAH será gran capitán por su inteligencia; será almirante en el Agua, esto es, dominará los sentimientos, y será general en la actividad práctica, porque su inteligencia le dirá en todo momento cuál es la mejor estrategia, ya no para vencer en el pequeño combate social de cada día, en el que todos tratan de ser los primeros, sino que su grandeza de alma lo llevará a vencer en el gran combate sobre sí mismo, sobre los impulsos que nos llevan a la disociación de las tareas humanas, combatiendo en frentes que no son unitarios y mientras en unos llevamos la gorra de un ejército, en otro nos ponemos el uniforme del ejército contrario.

NEMAMIAH, por ser el primero de su coro da una mentalidad de vanguardia, tal como corresponde a una mente influenciada por Hochmah/Urano. Por ello, los que actúan movidos por sus esencias estarán en todos los combates de vanguardia, en las primeras trincheras, y las victorias les costarán muchas fatigas porque el mundo es reacio a los vanguardistas: el grueso de la sociedad está siempre en la retaguardia. NEMAMIAH concede las armas para el combate intelectual, a la imagen de los antiguos héroes, por los cuales los dioses forjaban las corazas.

La contrafigura de NEMAMIAH:

El genio contrario domina sobre las traiciones, causa la mala inteligencia entre los jefes e influencia sobre los hombres pusilánimes y los que atacan a personas sin defensa, dice el programa. El genio del abismo induce a traicionar el designio espiritual por falta de entendimiento. La mente está a oscuras, falla el discernimiento y se pone al servicio de las tendencias malévolas. La exteriorización de esos impulsos dará la figura del traidor, del que traiciona por naturaleza a todo poder legítimo, sea militar, político, empresarial o en las relaciones personales. Hod/Mercurio es el encargado de traducir de forma coherente la política elaborada por sus jefes, que son los séfiras que se encuentran por encima de él. La mala inteligencia se refiere a las dificultades de comprensión de los «apuntes» dejados por sus jefes y ello hará que el guión de nuestra vida esté mal elaborado, que resulte caótico y absurdo. O pudiendo ser grandes capitanes en las luchas esenciales, cosecharán sus triunfos yendo a lo seguro, a vencer a personas o a empresas sin defensa.

68.- HABUHIAH (Dios que da con liberalidad)

Lo que puede obtenerse de HABUHIAH:

1.- Conserva la salud y cura las enfermedades.
2.- Fecundidad en las mujeres.
3.- Consecución de cosechas abundantes.
4.- Da amor por el campo, los espacios lbres, la agricultura y la jardinería.
5.- Protege contra los parásitos, la esterilidad y el hambre.

HABUHIAH es el cuarto del coro de Angeles y se ocupa en Yesod de los asuntos relacionados con Gueburah; sitúa en nuestra morada filosofal 68 la esencia llamada Curación. El don que nos trae HABUHIAH es el de insuflar en nosotros los principios de la conservación de la salud. Es el don que procede de Gueburah, que tanta responsabilidad tiene en la pérdida de la salud, porque es el séfira que, a título de ejecutor de Júpiter, hace que arraigue en nosotros el deseo, un deseo sin leyes y sin normas, el cual, una vez instalado en nuestra naturaleza interna, succiona todo lo que, en el exterior, propicia la satisfacción de ese deseo. Pero Gueburah/Marte es también el ejecutor de Binah/Saturno y, a este título, es el encargado de instituir la Ley en los Deseos. En ésta, su última intervención antes de que la experiencia decretada por el Ego Superior desemboque en Malkuth, el mundo material, Marte/Gueburah nos otorga la capacidad de reglamentar nuestros deseos, de ordenarlos y ajustarlos a la dinámica cósmica.

La recuperación de la salud consiste precisamente en esto, en reajustarse a las normas divinas, en la perfecta integración a las funciones de la máquina cósmica. Si estudiamos la moderna maquinaria que existe en nuestros talleres, vemos que hay piezas fundamentales y otras que no lo son; hay piezas que si no ejercen sus funciones correctamente, todo lo demás falla, y otras, complementarias, que aunque fallen, nada pasa: son piezas ornamentales, de lucimiento de la máquina, que están al margen de su funcionamiento. Por consiguiente, en el mantenimiento de la maquinaria a unas piezas se les exige más que a otras y los mantenedores les dedican especiales cuidados. Valga este ejemplo para ilustrar el hecho de que en el tema de la salud, las mismas reglas no son válidas para todo el mundo. Auténticos crápulas, juerguistas empedernidos, viven en un perfecto estado de salud, mientras que personas virtuosas están permanentemente enfermas. ¿Cómo es posible que yo, tan virtuoso - piensan los interesados -, no logre alejar las enfermedades, cuando otros individuos, malvados de solemnidad, tienen una salud a prueba de bombas? La respuesta es que ellos son piezas fundamentales y los otros no.

Suele ocurrir que ciertas personas se elevan de pronto por encima de su nivel ordinario, eligen el camino de la espiritualidad, se convierten en luces para los demás, pero son reacias a abandonar los privilegios de su vida anterior: pretenden ser piezas fundamentales en el engranaje cósmico, pero siguen comportándose como piezas de segundo orden. Ese desfase entre lo que quieren ser y lo que son produce alteraciones en su estado de salud, y HABUHIAH se encarga de hacérselo comprender. O permanecen como piezas del montón y reciben el tratamiento reservado a esas piezas, o bien ocupan puntos esenciales en la mecánica y tienen que someterse a un tratamiento especial. El ser el Dr. Jeckyll de día y Mr. Hyde por la noche siempre trae consecuencias funestas para la salud.

Al ascender por la montaña sagrada del conocimiento, afloran nuevas melodías, nuevos ritmos, nuevos mensajes que comportan nuevas formas de vida, nuevas ideas, nuevos sentimientos. El tejido de esta ascensión espiritual puede compararse al de un disco, en el que cada microsurco expresa una parte de la melodía y no podemos escuchar a la vez la música grabada en los microsurcos finales y la que contienen los primeros. Si el músico que hay en nosotros toca dos melodías a un tiempo, una de inspiración elevada y otra sensual, con mucho bombo y mucho rock, la segunda ahogará la primera y nuestro organismo no resistirá el concierto. No se puede andar con un pie en la montaña y otro en el valle sin pasarlo muy mal.

HABUHIAH nos habla de todas estas cosas. Restablece nuestra salud, no diciéndonos las píldoras qué debemos tomar, sino indicándonos en qué sintonía debemos vivir para estar en orden con el universo: el secreto de la buena salud está ahí y todo lo demás son parches que aguantarán más o menos, pero que al final dejarán las cosas como estaban. Vivir integrados al puesto que nos corresponde significa que recibimos los servicios de mantenimiento correspondientes a nuestra condición por parte de los obreros cósmicos, mientras que si estamos fuera de nuestro lugar o en dos sitios a la vez, los servicios de reparación que recibimos no son los adecuados.

Pero HABUHIAH hace mucho más que informar sobre los principios de la conversión de la salud y la curación. Este genio nos presta su ayuda cuando, con nuestro comportamiento, hemos vulnerado las reglas del buen vivir, y así se ha visto que personas que de acuerdo con los cuadros médicos deberían estar muertas, siguen vivas, en espera del día en que se produzca en ellas la necesaria reacción. Los influenciados por HABUHIAH conservarán la salud, por así decirlo, contra viento y marea. Busquemos pues la salud en los días y en las horas presididas por este genio, pero no esperemos el milagro gratuito, sino la comunicación de la ciencia que nos permitirá vivir en armonía con el universo, según el puesto que deseemos ocupar.

Este genio domina sobre la agricultura y la fecundidad. La persona nacida bajo esta influencia amará el campo, la caza, los jardines y todo lo que se relaciona con la agricultura. La caza que el hombre de HABUHIAH ama es la de los animales internos, nombre que se da en la jerga esotérica a las entidades que trabajan en el abismo y que son las que, con sus impulsos, nos llevan a construir el mundo al revés y nos separan del puesto que deberíamos ocupar, convirtiéndonos en una anomalía y, por consiguiente, abocándonos a la enfermedad y a la muerte prematura. Cuando esa caza interna no se lleva a cabo, aparece la figura del cazador que caza fuera los animales que no ha cazado dentro, disparándose una dinámica a través de la cual su Yo Eterno intenta llamar su atención sobre su necesidad de cazar dentro y no fuera.

El amor por la naturaleza es inherente al que vive en estado natural; al que ha conquistado la categoría de lirio del valle y está dentro del orden, justo en el lugar que le corresponde según su nivel evolutivo. La ciudad, las modernas Babilonias, representan aquello que ha dejado de funcionar de manera natural y que ya no tiene remedio. La ciudad externa está en analogía con la ciudadela anímica de cada uno, con su barrio chino, sus zonas altas y zonas bajas, su suciedad, su miseria, su polución. Después de haber sido habitantes de esa ciudad, sentimos un día la necesidad de huir hacia el campo, que simboliza el espacio libre en el que puede ser levantada otra cultura, otra civilización.

El amor por lo natural, por el espacio libre, que HABUHIAH nos otorga, nos induce a crear en ese espacio abierto, a probarlo, a sembrar unas ideas, unos sentimientos, unos conceptos conformes a los parámetros universales y el genio ya se encargará de que esa cultura divina se desarrolle con fecundidad y que su grano llegue a los más apartados rincones de la tierra. Los influenciados por HABUHIAH disponen pues de espacios libres para realizar una obra; una obra que tardará más o menos en desarrollarse según su importancia, ya que si para cosechar una lechuga hace falta un mes lunar, para que un cedro de sombra son necesarios muchos años. Si la persona influenciada por HABUHIAH planta unos cultivos que le han de sobrevivir, tendrá que trabajar en ellos largo tiempo y tener mucha paciencia. El que sea incapaz de poner manos a la obra, será el simple amante de los paisajes, el hombre de campo y caza, el sencillo agricultor que trabajará en lo simbólico y no en lo real.

La contrafigura de HABUHIAH:

El genio contrario domina sobre la esterilidad, causa el hambre y las plagas e influye sobre los insectos que dañan los productos de la tierra, dice el programa. El genio de abajo nos induce a la doble vida, a estar en dos lugares a la vez, de manera que no somos propietarios ni del uno ni del otro y no disponemos de espacio en el que crear y desarrollar nuestros cultivos. Siendo extraños, parias, exiliados, ahí donde estemos, nos vemos excluidos del reparto de alimentos cósmicos y permanecemos con las mismas ideas, los mismos sentimientos, hasta que se pudren en nuestro interior y causan todo tipo de infecciones. Sobrevienen todas las plagas que asolaron Egipto hasta que la legalidad se restablece en nosotros y podemos volver a nuestra patria, a ocupar el puesto que Binah nos concedió al nacer para desarrollar nuestros poderes creadores.

Kabaleb
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1 comentario:

Ricardo Miñana dijo...

Muchas felicidades para este año, dale vida a tus sueños y que la crisis económica pase de largo.

¡¡Feliz año 2011!!

Un abrazo.