Nueva Luna angélica de Piscis

La Luna nueva de Piscis tendrá lugar el 25/2/2009 a la 1.35 (hora solar, una hora más tarde en España) a 6.35 grados de Piscis.

El bloqueo de Netzah en el Árbol de la Vida de la Luna nueva hará que tengamos cierta tendencia a mirarnos el ombligo, nos faltará empuje. Además, la cuadratura del Sol y la Luna con el Ascendente indica que entre el dicho y el hecho habrá mucho trecho. Les costará ponerse de acuerdo a nuestra conciencia con la personalidad exterior. La parte positiva es que la falta de movimiento externo debería llevarnos a una profundización en las relaciones con nuestra personalidad interna...

Para conseguirlo contaremos con la ayuda de 2 genios, Vehuel en el plano emotivo, que nos habla de elevación y grandeza y Habuhiah en el físico, que nos trae curación. El primero une Netzah y Hochmah, el amor-belleza y el amor-comprensión. Y el 2º Yesod y Gueburah, la imaginación y la fuerza. Facilitarán el camino hacia la elevación espiritual y nos dirán la manera de sanarnos, de modificar nuestro tono vibratorio para sentirnos mejor y para ser capaces de ver la vida desde una nueva óptica. Si lo conseguimos, todas las crisis desaparecerán de nuestra vida

A continuación tenéis el programa profundo de cada uno de estos genios, escrito por Kabaleb.

49.- VEHUEL (Dios grande y elevado)

Lo que puede obtenerse de VEHUEL:

1.- Elevarse hacia Dios y glorificarle (a nuestro Dios interno).
2.- Poder convertirse en un gran personaje.
3.- Conseguir la estima de todos por nuestra bondad y generosidad.
4.- Distinguirse en literatura, jurisprudencia y diplomacia.
5.- Protege contra el egoísmo, el odio y la hipocresía.

VEHUEL es el 1º del coro de Principados y se ocupa en Netzah de los asuntos relacionados con Hochmah; sitúa en nuestra morada nº 49 la esencia llamada Elevación o Grandeza.

El genio anterior (Mihael) proyectaba el deseo hacia su punto más bajo y producía la regeneración. Tras él viene VEHUEL para elevar el alma hacia lo grande. Ya sabe el lector que el coro de Principados trabaja bajo las órdenes de Netzah-Venus, el séfira cuya función consiste en elaborar el germen del pensamiento humano en vistas a su implantación en Malkuth, el mundo material. Este germen contiene los materiales procedentes de nuestro Yo divino y de nuestro Yo emotivo. Estos programas de experiencias que vienen de arriba necesitan adquirir una forma mental y los Principados se encargan de crear la semilla de esta forma.

En la elaboración de esta semilla, VEHUEL es el primer operario y lo primero que hace es elevarse hacia lo grande, hacia la eterna sabiduría de Hochmah, para encontrar la inspiración, de cara a su trabajo. En cada coro angélico, el 1º tiene una relación directa con Hochmah, el centro del Amor-Sabiduría, de modo que cuando iniciamos un trabajo determinado, se produce automáticamente una elevación. Aquí se trata de la transición que va del deseo, expulsado por MIHAEL (recuerde el lector que este genio era el último del mundo de Creaciones, o sea del mundo de los sentimientos), al trabajo intelectual (ya que VEHUEL es el primero del mundo de Formación, en el que se elabora un plan intelectual que permite convertir en realidad aquello que ha sido generado por el Yo Superior y el Yo emotivo). Por lo tanto, cuando en la vida ordinaria tomamos la decisión de dejar de actuar movidos por el deseo, se produce en nosotros, de forma automática, una elevación que nos conecta con el Amor-Sabiduría de Hochmah.

Diremos pues que cuando VEHUEL entra en funciones, en sus días y horas de mando, penetra en nuestra morada la esencia que nos eleva y nos permite dejar atrás el deseo para dedicarnos al trabajo consciente de implantar en la tierra, de manera racional, lo que se encuentra en nuestro «cielo», o sea los contenidos del Ego Superior.

El contacto con los nacidos bajo la influencia de VEHUEL favorecerá nuestra inspiración, nuestra elevación hacia el pensamiento divino y hará que nos alejemos del imperio de los deseos. Estas personas serán el perfecto antídoto los bajos instintos y no será necesario que nos sermoneen: bastará con su presencia. Un día, cuando la vida social se desarrolle bajo los auspicios de las fuerzas cósmicas, este tipo de personas se verán requeridas para trabajar en centros de recuperación de drogadictos y de todos los que padecen los rigores de unos deseos mal orientados para que, en su contacto, puedan elevarse hacia el reino de la inocencia, el reino de la Sabiduría.

Este genio sirve para elevarse hacia Dios, para bendecirlo y glorificarlo cuando la admiración por él nos conmueve, dice el programa. Dios, nuestro Dios interno, que es la chispa que la divinidad cósmica puso en nosotros al iniciar su Creación, es la causa primera de todo cuanto nos sucede. Pero su Designio, en el curso de nuestra elaboración, al pasar por los distintos centros internos, se va diluyendo hasta hacerse irreconocible. Elevarse hacia Dios significa volver a la fuente primordial para recibir información directa sobre ese hilo que hemos perdido. Entonces dialogamos con nuestra divinidad, la cual nos explica el sentido de aquello que nos está sucediendo, fruto de las deformaciones que su Designio ha sufrido en el curso del camino hacia su implantación material. Entonces comprendemos el sentido profundo de nuestras vivencias y podemos dar un golpe de timón para rectificar la ruta y enmendar lo torcido.

El Conocimiento, cuando nos viene de repente, como una llamarada interna, siempre es conmovedor y fuerza nuestro llanto. El calor interno que la presencia de la divinidad genera en nosotros calienta nuestra Agua, eleva el tono de nuestros deseos y nos induce a la glorificación, a coronar con laureles esta Sabiduría Divina que disuelve nuestros problemas. VEHUEL nos descubre el Dios creador y ya nunca jamás dudaremos de que es la causa primera de nuestra vida.

Este genio domina sobre los grandes personajes, y sobre todos los que se elevan y se distinguen por su talento y sus virtudes. Le dijo Yahvé a Salomón, cuando éste le pidió Sabiduría, que le daría todo lo demás por añadidura. Del mismo modo, las personas que abandonan el impulso del deseo y se exaltan hacia el trono de la Sabiduría, tendrán el aplauso del mundo, la sociedad los convertirá en grandes personajes, porque, por naturaleza, serán grandes y su talla humana se reconocerá sin necesidad de que una mano oculta los promueva hacia un clima social ficticio. Cuando los puntos regidos por VEHUEL son transitados por los planetas, los grandes personajes emergen de la costra de la tierra y, sobre todo, emergen de nuestro interior, situando en un trono interno al gran personaje que llevamos dentro.

La persona que ha nacido bajo esta influencia, tendrá el alma sensible y generosa: será estimada por todas las gentes de bien por sus virtudes y sus buenas acciones. Se distinguirá en la literatura, la jurisprudencia y la diplomacia, termina el programa. En el mundo de Formación, en el que se mueve VEHUEL, es donde se «escriben» los hechos que van a acaecer y los que acaecen. De ello se encargan especialmente los arcángeles al servicio de Hod/Mercurio, pero Netzah y sus Principados son las fuentes de inspiración de los escritores; son los que generan la semilla de la escritura y, podríamos decir que VEHUEL es el iniciador, el que escribe el primer capítulo de un germen que ha de dar grandes escritores. Por ello cuando se proyecta en la realidad material, dará escritores de gran talento, de vanguardia, no quizá en el sentido que suelen entenderlo los críticos literarios, más propensos a valorar las aberraciones que los talentos limpios de las grandes almas.

Serán los de VEHUEL escritores que abrirán caminos a la inteligencia, que hablarán con propiedad de esa Sabiduría/Amor que Hochmah/Urano contiene. También brillarán en la diplomacia, que es un don de Hochmah; es decir, en el arte de saber decir las cosas con amor y de tal manera que el otro se vea más favorecido que nosotros mismos. Nada que ver con esa diplomacia de los gobiernos que es el arte de engañar al adversario sobre las auténticas intenciones que uno abriga.

Y finalmente, se distinguirán en la jurisprudencia porque el mundo de Formación está regido por Binah (por ser el tercero de los mundos), que es la fuente de toda jurisprudencia, y dicho mundo es el exteriorizador, ya que la Justicia Divina es una semilla en el mundo de Emanaciones, se interioriza en nuestros sentimientos en el mundo de Creaciones y florece en el mundo de Formación. VEHUEL es el primer estadio de ese florecimiento, representando el primor de la justicia, el capullo que encierra la justicia en su extrema pureza, de modo que el nacido bajo esta influencia será el que sentará la doctrina de la justicia, el justo entre los justos, y esta virtud se expresará a través de su comportamiento. Busquemos a los hombres de VEHUEL, cuando perdamos el sentido de las cosas, y de ellos nos vendrá la noción de lo que es justo.

¿Es extraño que un ser así sea estimado? Dejará tras de sí las huellas de su bondad. Su historia quedará escrita en el Aire, elemento activo en el mundo de Formación, y allí permanecerá para los que quieran y puedan «leer» ese libro, que es un compendio de Justicia, de Diplomacia, de Amor, que habla de Elevación y de Grandeza. Busquemos a VEHUEL, en sus días y en sus horas, dejemos que derrame sus fluidos en nuestros espacios internos y podremos ir más allá de los deseos y a nuestro alcance estará la Grandeza.

VEHUEL del Abismo:
El genio contrario influencia sobre los hombres egoístas; domina el odio y la hipocresía, dice el programa. El Amor de Hochmah, multiplicado en Netzah, el más inferior de los séfiras de la derecha, se convierte en odio cuando nos viene al revés, desde el abismo. Es un odio que procede del Amor y cuya máxima aspiración es la de volver al Amor que lo ha engendrado. Del mismo modo, la hipocresía es una degeneración de la diplomacia, y la diplomacia que practican las cancillerías es en realidad una hipocresía no asumida. También la persona influenciada por el genio del abismo se distinguirá en la literatura, pero su fuente de inspiración serán los bajos fondos, y sus criaturas serán personajes que odian, que matan. Quizás estos escritores reciban el Nobel y sean celebrados en el mundo entero, porque este mundo nuestro de ahora celebra preferentemente lo que viene de abajo y no lo que proceda de arriba.

El egoísmo del VEHUEL del abismo es lo contrario del altruismo que procede del sentimiento de que todos somos uno y de que el otro es una parte inseparable de uno mismo. El que obedece al genio de abajo siente que él es él y nadie más y, por consiguiente, buscará su bien personal, su placer personal, su particular beneficio.

68.- HABUHIAH (Dios que da con liberalidad)
Lo que puede obtenerse de HABUHIAH:

1.- Conserva la salud y cura las enfermedades.
2.- Fecundidad, sobre todo en las mujeres.
3.- Consecución de cosechas abundantes.
4.- Da amor por el campo, la agricultura, la jardinería por lo natural.
5.- Protege contra los parásitos, la esterilidad y el hambre.

HABUHIAH es el cuarto del coro de Ángeles y se ocupa en Yesod de los asuntos relacionados con Gueburah; sitúa en nuestra morada filosofal nº 68 la esencia llamada Curación. El don que nos trae HABUHIAH es el de insuflar en nosotros los principios de la conservación de la salud. Es el don que procede de Gueburah, que tanta responsabilidad tiene en la pérdida de la salud, porque es el séfira que, a título de ejecutor de Júpiter, hace que arraigue en nosotros el deseo, un deseo sin leyes y sin normas, el cual, una vez instalado en nuestra naturaleza interna, succiona todo lo que, en el exterior, propicia la satisfacción de ese deseo. Pero Gueburah/Marte es también el ejecutor de Binah/Saturno y, a este título, es el encargado de instituir la Ley en los Deseos. En ésta, su última intervención antes de que la experiencia decretada por el Ego Superior desemboque en Malkuth, el mundo material, Marte/Gueburah nos otorga la capacidad de reglamentar nuestros deseos, de ordenarlos y ajustarlos a la dinámica cósmica.

La recuperación de la salud consiste precisamente en esto, en reajustarse a las normas divinas, en la perfecta integración a las funciones de la máquina cósmica. Si estudiamos la moderna maquinaria que existe en nuestros talleres, vemos que hay piezas fundamentales y otras que no lo son; hay piezas que si no ejercen sus funciones correctamente, todo lo demás falla, y otras, complementarias, que aunque fallen, nada pasa: son piezas ornamentales, de lucimiento de la máquina, que están al margen de su funcionamiento. Por consiguiente, en el mantenimiento de la maquinaria a unas piezas se les exige más que a otras y los mantenedores les dedican especial cuidado. Valga este ejemplo para ilustrar el hecho de que en el tema de la salud, las mismas reglas no son válidas para todo el mundo. Auténticos crápulas, juerguistas empedernidos, viven en un perfecto estado de salud, mientras que personas virtuosas están permanentemente enfermas. ¿Cómo es posible que yo, tan virtuoso - piensan los interesados -, no logre alejar las enfermedades, cuando otros individuos, malvados de solemnidad, tienen una salud a prueba de bombas? La respuesta es que ellos son piezas fundamentales y los otros no.

Suele ocurrir que ciertas personas se elevan de pronto por encima de su nivel ordinario, eligen el camino de la espiritualidad, se convierten en luces para los demás, pero son reacias a abandonar los privilegios de su vida anterior: pretenden ser piezas fundamentales en el engranaje cósmico, pero siguen comportándose como piezas de segundo orden. Ese desfase entre lo que quieren ser y lo que son produce alteraciones en su estado de salud, y HABUHIAH se encarga de hacérselo comprender. O permanecen como piezas del montón y reciben el tratamiento reservado a esas piezas, o bien ocupan puntos esenciales en la mecánica y tienen que someterse a un tratamiento especial. El ser el Dr. Jeckyll de día y Mr. Hyde por la noche siempre trae consecuencias funestas para la salud.

Al ascender por la montaña sagrada del conocimiento, afloran nuevas melodías, nuevos ritmos, nuevos mensajes que comportan nuevas formas de vida, nuevas ideas, nuevos sentimientos. El tejido de esta ascensión espiritual puede compararse al de un disco de vinilo, en el que cada microsurco expresa una parte de la melodía y no podemos escuchar a la vez la música grabada en los microsurcos finales y la que contienen los primeros. Si el músico que hay en nosotros toca dos melodías a un tiempo, una de inspiración elevada y otra sensual, con mucho bombo y mucho rock, la segunda ahogará la primera y nuestro organismo no resistirá el concierto. No se puede andar con un pie en la montaña y otro en el valle sin pasarlo muy mal.

HABUHIAH nos habla de todas estas cosas. Restablece nuestra salud, no diciéndonos las píldoras qué debemos tomar, sino indicándonos en qué sintonía debemos vivir para estar en orden con el universo: el secreto de la buena salud está ahí y todo lo demás son parches que aguantarán más o menos, pero que al final dejarán las cosas como estaban. Vivir integrados al puesto que nos corresponde significa que recibimos los servicios de mantenimiento correspondientes a nuestra condición por parte de los obreros cósmicos, mientras que si estamos fuera de nuestro lugar o en dos sitios a la vez, los servicios de reparación que recibimos no son los adecuados.

Pero HABUHIAH hace mucho más que informar sobre los principios de la conversión de la salud y la curación. Este genio nos presta su ayuda cuando, con nuestro comportamiento, hemos vulnerado las reglas del buen vivir, y así se ha visto que personas que de acuerdo con los cuadros médicos deberían estar muertas, siguen vivas, en espera del día en que se produzca en ellas la necesaria reacción. Los influenciados por HABUHIAH conservarán la salud, por así decirlo, contra viento y marea. Busquemos pues la salud en los días y en las horas presididas por este genio, pero no esperemos el milagro gratuito, sino la comunicación de la ciencia que nos permitirá vivir en armonía con el universo, según el puesto que deseemos ocupar.

Este genio domina sobre la agricultura y la fecundidad. La persona nacida bajo esta influencia amará el campo, la caza, los jardines y todo lo que se relaciona con la agricultura. La caza que el hombre de HABUHIAH ama es la de los animales internos, nombre que se da en la jerga esotérica a las entidades que trabajan en el abismo y que son las que, con sus impulsos, nos llevan a construir el mundo al revés y nos separan del puesto que deberíamos ocupar, convirtiéndonos en una anomalía y, por consiguiente, abocándonos a la enfermedad y a la muerte prematura. Cuando esa caza interna no se lleva a cabo, aparece la figura del cazador que caza fuera los animales que no ha cazado dentro, disparándose una dinámica a través de la cual su Yo Eterno intenta llamar su atención sobre su necesidad de cazar dentro y no fuera.

El amor por la naturaleza es inherente al que vive en estado natural; al que ha conquistado la categoría de lirio del valle y está dentro del orden, justo en el lugar que le corresponde según su nivel evolutivo. La ciudad, las modernas babilonias, representan aquello que ha dejado de funcionar de manera natural y que ya no tiene remedio. La ciudad externa está en analogía con la ciudadela anímica de cada uno, con su barrio chino, sus zonas altas y zonas bajas, su suciedad, su miseria, su polución. Después de haber sido habitantes de esa ciudad, sentimos un día la necesidad de huir hacia el campo, que simboliza el espacio libre en el que puede ser levantada otra cultura, otra civilización. El amor por lo natural, por el espacio libre, que HABUHIAH nos otorga, nos induce a crear en ese espacio abierto, a probarlo, a sembrar unas ideas, unos sentimientos, unos conceptos conformes a los parámetros universales y el genio ya se encargará de que esa cultura divina se desarrolle con fecundidad y que su grano llegue a los más apartados rincones de la tierra. Los influenciados por HABUHIAH disponen pues de espacios libres para realizar una obra; una obra que tardará más o menos en desarrollarse según su importancia, ya que si para cosechar una lechuga hace falta un mes lunar, para que un cedro de sombra son necesarios muchos años. Si la persona influenciada por HABUHIAH planta unos cultivos que le han de sobrevivir, tendrá que trabajar en ellos largo tiempo y tener mucha paciencia. El que sea incapaz de poner manos a la obra, será el simple amante de los paisajes, el hombre de campo y caza, el sencillo agricultor que trabajará en lo simbólico y no en lo real.

HABUHIAH del Abismo:
El genio contrario domina sobre la esterilidad, causa el hambre y las plagas e influye sobre los insectos que dañan los productos de la tierra, dice el programa. El genio de abajo nos induce a la doble vida, a estar en dos lugares a la vez, de manera que no somos propietarios ni del uno ni del otro y no disponemos de espacio en el que crear y desarrollar nuestros cultivos. Siendo extraños, parias, exiliados, ahí donde estemos, nos vemos excluidos del reparto de alimentos cósmicos y permanecemos con las mismas ideas, los mismos sentimientos, hasta que se pudren en nuestro interior y causan todo tipo de infecciones. Sobrevienen todas las plagas que asolaron Egipto hasta que la legalidad se restablece en nosotros y podemos volver a nuestra patria, a ocupar el puesto que Binah nos concedió al nacer para desarrollar nuestros poderes creadores.
Kabaleb Talismanes, reflexiones y ángeles para una nueva Era
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