Luna nueva angélica de octubre

Esta Luna nueva va a resultar muy especial, porque se da una configuración astral fuera de serie, que sólo se ve de vez en cuando y que ayudará a muchas personas a ver la luz al final del túnel, a comprender su situación actual y a salir del territorio de la crisis…

Si os fijáis en el esquema del Árbol de la Vida (cuyo dibujo tenéis a la izquierda), veréis como hay 5 flechas de Ida (camino de la materia) y 14 flechas de Retorno (camino de la espiritualidad). Este dato, por sí solo, ya nos indica que las fuerzas van a estar inclinadas hacia arriba, que representa la comprensión de nuestro proyecto de vida, la unión con el Ego Superior, con la Chispa Divina.

Pero lo más sintomático es que las subidas por la derecha y por el centro están diáfanas, es decir, libres de obstáculos (tanto se puede subir de Malkuth a Hochmah, pasando por Netzah y Hesed, como pasando por Yesod y Tiphereth). Esta es una configuración muy poco corriente y significa que los caminos hacia el conocimiento, por la columna de la derecha (sabiduría) y la del Centro (Equilibrio) están abiertos para que los recorramos sin tropiezos. Resultará así fácil elevarnos y poder comprender realidades que ahora se nos escapan. Contaremos, además, con la inteligencia de Mercurio; la iluminación de Urano; la armonía de Venus y la fuerza de Plutón, todos ellos situados en la Columna de la derecha.

Yo sugeriría que en los 3 primeros días de la Luna (el 29, 30 y 31/10) hicierais una meditación, preguntando por el camino que debéis seguir para que las cosas os vayan bien.

Se activan nuevas energías con la entrada de la Luna nueva, que se produce a 5.54º del signo de Escorpio, a las 23.14 horas (0.14 del 29, hora española).

Los ángeles de regencia de la Luna nueva son el 44 Ylahiah (físico) y el 72 Mumiah (emotivo). El primero dará valor en los momentos difíciles y podremos conquistar la celebridad (ser reconocidos en nuestro ambiente); con el segundo encontraremos facilidades para finalizar procesos, para renacer y desprendernos de malos hábitos.

44.- YLAHIAH (Dios Eterno)

Lo que puede obtenerse de YLAHIAH:

1.- Protección de los magistrados para ganar un proceso.
2.- Protección contra las armas, atentados, ladrones y delincuentes.
3.- Proporciona valor en los momentos difíciles.
4.- La conquista de la celebridad por una hazaña singular.
5.- Protege contra los impulsos violentos.

YLAHIAH es el cuarto del coro de Virtudes y se ocupa en Tiphereth de los asuntos relacionados con Gueburah; sitúa en nuestra morada nº44 la esencia llamada Talento Militar, que nos permite ganar batallas en la gran guerra de la vida. A medida que avanzamos en el camino evolutivo, las injusticias se acumulan en nosotros porque utilizamos preferentemente las energías que nos suministran las huestes infernales y no las que nos vienen de arriba, y plasmamos en el mundo material algo que es lo contrario de lo que debería ser.

Cuando iniciamos el camino de ascenso por los senderos del Árbol, abandonando las proyecciones materiales para reintegrarnos a nuestra esencia divina, nos encontramos con que todo aquello que hemos desordenado nos estalla en el rostro en forma de karma y nuestra tarea consiste en ordenarlo, rectificando lo que nos salió torcido y resarciendo por sus pérdidas a las personas que salieron perjudicadas, las cuales se presentan ante nosotros con su factura en la mano. Esta situación tiene la apariencia de una guerra en la que todos nuestros perjudicados forman un frente común y nuestro militar interno tiene que desplegar toda una estrategia para ganar esa guerra. Ganarla no significa aniquilar al enemigo y llevarlo a la rendición, sino complacerlo en aquello que nos pide, dejándolo así desarmado. YLAHIAH nos facilita las armas para ese combate. En sus días y en sus horas, estaremos en buenas disposiciones para alcanzar la paz y vernos libres del enemigo que hemos generado con nuestras acciones injustas.

Este genio sirve para conseguir la protección de los magistrados y para ganar un proceso, dice el programa. Se trata del proceso del que hablábamos más arriba: el que consiste en restituir a los demás lo que en otro tiempo les quitamos, o en indemnizarlos por los errores que pudieran haber cometido inducidos por nosotros. Nuestra disposición interna, favorable a esa restitución, hace que los representantes de la justicia divina estén de nuestro lado, como lo están siempre cuando nos inclinamos hacia lo justo. YLAHIAH, con sus esencias, pone en nosotros el afán de justicia; el afán de encontrar a los protagonistas de nuestro pasado y de saldar cuentas con ellos. Cuando ese deseo florece en nuestro corazón, recibimos la protección de los magistrados, que son agentes de Binah y que hacen que nuestro proceso se desarrolle de una manera favorable para nuestros intereses. Y como todo lo que sucede por dentro acaba plasmándose en el exterior, ese proceso se escenificará y conseguiremos la benevolencia de los magistrados.

Así pues, si nos vemos atacados en justicia, conviene que utilicemos los días y las horas de YLAHIAH para presentar nuestras alegaciones, para elegir abogado y para hacer todo lo que esté en nuestras manos. Sin embargo, si esa estrategia no se acompaña de una actitud interna favorable a la restitución, en el sentido que ya hemos expresado, no esperemos que los magistrados nos protejan, ya que el ir de listillos por la vida no es algo que mueva a las fuerzas de arriba para que se movilicen a nuestro favor.

Este genio protege contra las armas y da la victoria, dice el programa. Si en un pasado remoto hemos ejercido la injusticia de manera violenta, por ejemplo dando muerte a nuestros adversarios, ahora la guerra que vamos a vivir puede ser cruenta, enfrentándonos a personas o a situaciones que ponen en peligro nuestra vida. En este caso, YLAHIAH nos otorgará su protección, siempre bajo la condición de que haya en nosotros una disposición favorable a liquidar nuestro karma. Es esa disposición cuando aparece, la que abre las puertas a YLAHIAH para que su esencia penetre en nuestras moradas internas. Si este afán no se manifiesta en nosotros, las esencias del genio caen al abismo y nos son reinsertadas al revés.

Si un día nos vemos amenazados por armas de fuego, conviene que invoquemos a este genio, pero tomando la precaución de desear la liquidación de nuestro karma que, en este caso, ha de ser la disposición a darlo todo con tal de conservar la vida. Los antiguos bandoleros decían a sus víctimas aquello de «la bolsa o la vida», enunciando así una ley cósmica que hace que cuando nuestra vida se ve amenazada por nuestro pasado kármico, podamos sustituir la sentencia a base de darlo todo, dar el fruto de toda una vida, aquello que hemos conseguido con tantos esfuerzos ya que, si perdemos la vida, perderemos al mismo tiempo todas nuestras pertenencias.

A la persona nacida bajo esta influencia le gustará viajar para instruirse y triunfará en todas sus empresas. Se distinguirá por su talento militar y su bravura y su nombre será célebre en los fastos de la gloria, dice el programa. Los viajes son internos antes de ser externos. Liquidar nuestro karma equivale a un viaje, puesto que cambia de golpe el paisaje anímico en el que nos movíamos anteriormente. Desaparece de nuestro horizonte algo que constituía una amenaza, se esfuman los nubarrones, y nos adentramos en un paisaje soleado, como si estuviéramos en otro país. Si al individuo le gusta viajar, ello equivale a decir que le gusta pagar su karma y verse así libre de impedimentos. El viaje hacia el karma resulta siempre instructivo, porque nos damos cuenta de aquello que lo ha provocado; tomamos consciencia del error que un día cometimos y con ello aumenta nuestro nivel de sabiduría.

El triunfo en las empresas es el resultado lógico de la sabiduría adquirida. Si nos damos cuenta de lo que hicimos mal, al mismo tiempo aprendemos a maniobrar de acuerdo con las pautas divinas, y todo lo que hacemos conforme a las leyes universales tiene necesariamente que salir bien, de modo que cualquier empresa que iniciemos después de haber sufrido la catarsis que nos abre la puerta de la ciencia del recto proceder, nos llevará al triunfo.

El talento militar, ya lo hemos dicho más arriba, es el que da la capacidad de resolver de la mejor manera posible los conflictos creados por nuestra forma improcedente de comportarnos en el pasado. Cuando ese talento aparece en nosotros, en la resolución de los problemas internos, aparece también en el exterior y nos convertimos en excelentes militares, con una gran valentía en el combate y capaces de ganar muchas condecoraciones y de ser célebres y gloriosos. Pero esa habilidad exterior debería servirnos para comprender que podemos ganar muchas medallas liquidando viejos karmas.

72.- MUMIAH (Final de todas las cosas)

Lo que puede obtenerse de MUMIAH:

1.- Hacer que toda experiencia llegue a sus últimas consecuencias.
2.- Distinguirse en la medicina y conseguir curas maravillosas.
3.- Desvelar secretos de la naturaleza.
4.- Prodiga cuidados y alivio a los pobres y a los enfermos.
5.- Protege contra el desespero y las tendencias suicidas.

MUMIAH es el octavo y último del coro de Ángeles y se ocupa en Yesod de los asuntos relacionados con el propio Yesod; sitúa en nuestra morada filosofal 72 la esencia llamada Renacer. MUMIAH se encarga de cerrar las puertas de un ciclo; de encerrar en nuestro tubo catódico interno las pulsiones emitidas por los distintos centros, reconvirtiéndolas en imágenes que aparecerán en la pantalla de nuestro televisor personal. Pero, al mismo tiempo, pondrá en ellas el germen de una nueva vida.

Es ley natural que cada fruto contenga las semillas de una nueva floración. MUMIAH deposita en nosotros lo que ha de ser el fermento del futuro, compuesto por agentes de sus legiones que, introducidos en la morada filosofal correspondiente, hacen que en aquello que termina renazca una nueva vitalidad. Por consiguiente, si almacenamos en la morada 72 las esencias de MUMIAH, veremos que al vivir el final de cualquier situación, se anuncia ya el amanecer de un nuevo ciclo. Si estamos al día en las esencias de este genio, todo final de etapa supondrá para nosotros el inicio de un nuevo ciclo creador.

Sin embargo, hemos de guardarnos de poner fin a una situación de manera arbitraria, rompiendo con unas relaciones, con una situación laboral o con cualquier otra porque no la soportamos más, ya que en este caso, ocurre como con los suicidas, que al poner término por voluntad propia a su vida, se encuentran con que las amarras que los ataban a sus arquetipos siguen existiendo y aunque están muertos, les da la impresión de que siguen aún con vida, pero sin disponer de un cuerpo físico. Dar por terminada una experiencia cuando aún no lo está realmente, es como suicidarse en aquel asunto particular y su problemática seguirá viva, interfiriendo en nuestra existencia, reclamándonos una y otra vez, aunque nosotros la demos por muerta.

Recuerdo ahora mismo el caso de una persona que en un momento dado se dio de baja de una sociedad en la que había desarrollado una gran labor. Durante años recibió llamadas telefónicas de miembros de dicha sociedad, instándole para que volviera a ella. No sólo lo llamaban, sino que se presentaban en su casa con comida preparada para cenar y se pasaban luego horas hablando, prometiéndole volver dentro de muy poco, sin que el hombre lograra sacárselos de encima. Es evidente que esa persona no había terminado el ciclo natural de relaciones con esa organización, por más que se hubiese dado de baja. Cuando el ciclo natural termina, todas las fuerzas del universo confluyen para producir ese final, y la evidencia misma nos dice que aquello no puede ir más allá. Es entonces cuando actúan los agentes cósmicos que se ocupan de la creación del futuro.

Ahora mismo, al escribir este texto, la Unión Soviética se ha convertido en un régimen presidencial; Alemania del Este va a las urnas y, de los países occidentales, sólo en Cuba hay comunismo. No es una casualidad el que la ideología comunista se implantara en Rusia hace exactamente 72 años, ya que al estar el año 72 regido por MUMIAH, éste ha ejercido su mandato poniendo fin al ciclo marxista. Ahora el mundo entero espera que los comunistas se conviertan a la fe capitalista, pero si lo que estamos diciendo es cierto, MUMIAH hará renacer, en el cadáver del comunismo, una vida conforme al potencial del ciclo que termina. Una vida que arranca con mucha fuerza, impulsada por VEHUIAH, el primero de los genios, que lleva en sí todos los poderes del Aleph y que es capaz de arrastrar los impulsos titubeantes, que se encuentran cansados en mitad de camino. Veremos si los países del Este, en lugar de fundirse con los capitalistas, no succionan a éstos para inaugurar una nueva forma de vivir. (Añadiremos también que en 1929 hubo el crash en EEUU, la llamada gran depresión económica y 72 años más tarde, en el 2001, fueron derribadas las torres gemelas junto con 8 edificios más en Wall Street, el centro económico de Nueva York. Otra anécdota, en el 36 se inició la guerra Civil y 72 años más tarde, en 2008, un juez pide que se exhumen cadáveres de esa guerra).

Las personas nacidas bajo la influencia de MUMIAH serán portadoras de Final; serán las trompetas anunciadoras de que un ciclo se termina y que otro va a empezar. Lo que se termina, puede ser la vida, una relación, un empleo, una militancia, una fe... algo, está a punto de desaparecer en nuestra existencia cuando, de alguna forma, aparece ante nosotros el rostro de MUMIAH. También puede ser el fin de una enfermedad, de un período de miseria, el final de una opresión, de una desesperanza. Y, del mismo modo diremos que los días y las horas de MUMIAH serán propicios para poner fin a cualquier empresa humana. Por estas mismas razones es obvio que deberemos evitar la creación de una empresa, el comienzo de cualquier cosa, en los días y en las horas de regencia de este genio, ya que ello constituiría una garantía de que la empresa no iba a llegar muy lejos, sea material o espiritual.

No es un buen momento para casarse, para establecer una relación. Y como un día es igual a un año en el mundo de las analogías, el año 72 de vida de una persona o de una empresa será crítico, y para seguir viviendo será preciso proceder a una total reorganización, a un cambio profundo y sólo subsistirán después de los 72 años las personas susceptibles de soportar tal cambio.

Este genio protege en todas las operaciones misteriosas, hace que se acierte en toda cosa y conduce toda experiencia a su fin, dice el programa. Esas operaciones misteriosas son las que realiza MUMIAH al integrar en nuestra naturaleza interna todas las notas que componen el guión de la experiencia que va a desarrollarse. Muchas veces, en nuestros estudios, hemos comparado la Luna/Yesod con un televisor, porque este aparato realiza la operación misteriosa que consiste en convertir en imágenes las pulsiones que recibe del centro emisor. Si el aparato no acertara en la realización de sus operaciones, si no las llevara a buen fin, las imágenes de la pantalla saldrían borrosas o no llegarían ni tan siquiera a salir.

En la vida real, esto se traduce por una lucidez al desentrañar el sentido de lo que nos está ocurriendo, por una comprensión exacta del argumento. El hombre de MUMIAH entiende el sentido de las cosas y sabe extraer el jugo de la experiencia en curso; llega al final en todo lo que emprende, a ese final en el que el bueno de la película se manifiesta rotundamente así, disipándose todas las dudas, y el malo, el culpable, es desenmascarado con pruebas contundentes.

Domina sobre la química, la física y la medicina, influyendo sobre la salud y la longevidad de la vida. La persona nacida bajo esta influencia se distinguirá en la medicina y se hará célebre por sus curas maravillosas, desvelará varios secretos de la naturaleza, que harán la felicidad de los hijos de la tierra y se consagrará al alivio de los pobres y los enfermos, termina el programa. Como decíamos al principio, en lo terminal se encuentran los gérmenes de una renovación. En el mismo mal están las semillas de la salud, suscitando en el enfermo las ideas, los sentimientos que lo llevarán a la recuperación de la salud. Esa recuperación pasa por un cambio en los componentes químicos de su organismo.

Cuando esos cambios se producen, aparece la cura maravillosa que nadie se explicará. El hombre de MUMIAH suscita esos cambios con su sola presencia, y eligiendo la profesión de médico estará haciendo lo que debe hacer, estará en su puesto. La desvelación de secretos de la naturaleza, se produce cuando se llega hasta el final de una investigación, de un estudio. La mayoría de los hombres se quedan en mitad de camino en aquello que emprenden, debido al cansancio, a la desilusión, al encuentro con la adversidad. Son muy pocos los que llegan al final, pero cuando lo hacen, aparece la recompensa que supone el descubrimiento. El influenciado por MUMIAH no se desanima, va hasta el final y al llegar a la meta descubre la ley según la cual los últimos son los primeros y se consagra al servicio de esos últimos.

Tristán Llop, Talismanes y Amuletos para una nueva Era
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