Luna nueva angélica de junio

Se activan nuevas energías con la entrada de la Luna nueva, que se produce a 13.34º del signo de Géminis, a las 21.23 horas (hora española) del 3 de junio.

Los ángeles de regencia de la Luna nueva son el 15 Hariel (físico) y el 2 Jeliel (emotivo). Nos ayudarán a regenerarnos, a limpiar impurezas, a encontrar la armonía en medio de los conflictos. Nos facilitarán la comprensión a distintos niveles...

Lo que puede obtenerse de HARIEL:

1º.- Que las mentes torcidas vuelvan a la luz y a la fe.
2º.- Liberarse de los malos hábitos, purificar las costumbres.
3º.- Inspiración, descubrir nuevos métodos en el trabajo.
4º.- Conseguir que la bondad penetre en la mente de las personas.
5º.- Protección contra las falsas creencias.

HARIEL es el 7º de los Querubines y se ocupa en Hochmah de los asuntos relacionados con Hod. Sitúa en nuestra morada nº 15 la esencia llamada Purificación que nos permite blanquearnos por dentro para poder así blanquear a la sociedad. En sus días y horas podremos interiorizar su esencia y ejercer como purificadores de las mentes, la propia y ajenas, puesto que actúa sobre Hod-Mercurio, que simboliza el intelecto.

Se invoca a HARIEL para luchar contra los impíos de la religión. Podemos definir los impíos como unas personas que no se conmueven ante las manifestaciones religiosas. Pero debemos entender éste término en su significado etimológico que es: re-ligare, o sea volverse a unir con el Yo eterno. En este sentido, los impíos son los individuos que han perdido la sensibilidad hacia el toque de cuerdas que viene de arriba. El Yo eterno mueve los hilos y ellos no se enteran, no reaccionan y se encuentran en la misma situación que el paralítico, al que su cerebro le dice: «¡Muévete!», pero la orden no llega a sus piernas. Los impíos a los que se refiere el programa de HARIEL están dentro, son esas tendencias incapaces de oír las órdenes que proceden del Yo superior y que por consiguiente no traducen esa orden en actos. La dinámica del genio lucha pues contra esos impíos e intenta sensibilizarlos respecto a lo de arriba. La misión de HARIEL consiste en restablecer las vías de comunicación entre la personalidad sagrada y la profana, de manera que ésta pueda entender a aquella.

Este genio domina sobre las ciencias y las artes, dice el programa, e influencia sobre los descubrimientos útiles y los nuevos métodos. O sea, mediante la purificación, restablece las relaciones de la personalidad mundana con la eterna, actúa sobre la religión y una vez restablecida esta comunicación, el Eterno se encuentra en condiciones de mandar sobre sus vehículos, inspirándoles el arte y dotándolos para la ciencia. Arte, ciencia y religión son atributos que corresponden a Kether-Hochmah-Binah, y se traducen en Verdad-Libertad-Justicia, estudiadas en el genio anterior. Si guardamos el contacto con nuestro Yo eterno, a través de este cordón umbilical nos vendrá la inspiración para hacer que nuestra vida sea una obra de arte, así como la capacidad de comprender, o sea de hacer ciencia.

Cuando HARIEL actúa y nos purifica por dentro, la purificación se exterioriza y nuestras costumbres cambian. Nuestros hábitos alimenticios se depuran, el tabaco, drogas, alcohol, las pasiones, se desvanecen. Entonces estamos en condiciones de crear. Hacer arte no significa forzosamente que nos instalemos ante una tela y la pintemos. Es nuestra vida la que se convierte en obra de arte, armonizándolo todo a nuestro alrededor, aportando con nuestro vivir belleza, orden y esplendor. La obra de arte externa, la física, en este sentido, puede considerarse como el cadáver del auténtico arte, es lo que aparece cuando el arte no ha podido ser expresado por dentro.

Así vemos como un Wagner es admirado por su obra musical, pero su vida estuvo plagada de tensiones y pasiones, viéndose perseguido y exiliado. Su legado artístico es el testimonio de lo que no pudo ser a nivel interior. El auténtico artista en la vida no suele dejar, salvo raras excepciones, obra escrita o plasmada. No obstante, bien es cierto que algunos artistas han sacrificado su experiencia interna para que el mundo pudiera contemplar su obra externa y encontrar más fácilmente el camino de la evolución personal. Y lo mismo diremos del científico con carné, que es el que no ha sabido percibir por dentro las exactas proporciones de las cosas. Su obra es el cadáver de un conocimiento que no ha logrado ser creador por dentro.

HARIEL influencia los descubrimientos útiles y los nuevos métodos. Hemos venido a este universo a colonizar un espacio virgen, y nuestro Yo eterno es el que posee el potencial, el motor que permite indagar. Todos estamos aquí como robinsones en una isla desierta, tratando de sacar provecho de este mundo material ignorado. Cuando los impulsos provienen de nuestra personalidad eterna, nos conducen a descubrir cosas útiles y a poner en práctica nuevos métodos. En cambio, cuando proceden de abajo, al aparecer escenificados en hechos concretos, nos llevan al descubrimiento inútil. Inútil en lo que se refiere a su aprovechamiento por la personalidad eterna, en vistas a la creación del mundo futuro. Ya sabemos que nuestra divinidad interna rechaza las ofrendas que no son conformes a las reglas divinas.

Así, cuando un ser descubre que puede montar un negocio de drogas, dada la situación material que ocupa, esto puede serle muy útil de cara a su enriquecimiento personal, pero no respecto a la asimilación de la experiencia por parte del Ego Superior. Cuando HARIEL nos ha purificado, trabajamos para el Yo divino y sopla en nosotros un espíritu creador. En la regencia de HARIEL, meditemos sobre el descubrimiento que es fruto de la inspiración y el que emerge de los elementos materiales de nuestra vida.
A la persona nacida bajo la influencia de HARIEL le gustará la sociedad de los hombres de bien; tendrá sentimientos religiosos y se distinguirá por la pureza de sus costumbres. La purificación interna nos conectará con gentes que reflejan esa pureza, e impedirá que las fuerzas de abajo hagan mella en nosotros. Las personas nacidas en las fechas de actuación de HARIEL, contando desde nuestro Sol, serán para nosotros fuentes de purificación.

Lo que puede obtenerse de JELIEL

1º.- Fecundidad
2º.- Restablecimientos de la paz y la armonía conyugal
3º.- Conseguir que los subordinados sean fieles a su rey
4º.- Calmar sediciones y conseguir la victoria ante ataques injustos
5º.- Hacer que abandones las malas costumbres los que se obstinan en vivir sin compartir

Cuenta la leyenda que el creador le pidió a Salomón que le construyera un templo para facilitar la conexión entre él y los seres humanos. Terminada la obra, estando Dios contento y satisfecho por la labor realizada invitó a Salomón a realizar una petición que sería inmediatamente satisfecha. El rey le contestó que sólo deseaba una cosa: sabiduría. Jehová replicó: “puesto que sabiduría quieres, sabiduría tendrás, y por añadidura, todo lo demás”, dicho lo cual lo colmó de bienes.

Jeliel es el segundo de los ángeles de la cábala (es un Serafín) y su esencia principal se llama: Sabiduría.
La sabiduría es realmente un elemento providencial, ya que permite asimilar de una forma abierta la información que recibimos a diario y activa el uso del sentido común, elemento muy práctico en la solución de los enredos cotidianos.

La sabiduría es, ante todo, un elemento útil y las personas representadas por el ángel número dos tienen una predisposición natural a mostrarse útiles en cualquier situación. Es más, buscan ser necesarios y eficaces en su relación con los demás, porque para ellos es una manera de sentirse vivos. Poco importa si su labor es reconocida (aunque siempre resulta agradable que lo sea), ya que lo primordial es haber podido participar en el rescate.

Este ángel es portador de fecundidad en cada una de sus vertientes, bien sea física (facilitando la procreación); emotiva (inseminando con emociones); o mental (ayudando en la creatividad intelectual.)

La persona inspirada o guiada por Jeliel actúa como un faro en el camino, mostrando la senda adecuada y útil a aquellos que han perdido el norte o cuya brújula está tan imantada por los problemas, que siempre marca situaciones negativas.

Los conflictos suelen llevarnos a la desesperación y ésta nos induce a revelarnos contra nuestra propia realidad. Éste ángel ayuda a serenarse, a encontrar el punto de equilibrio necesario para volver a impulsar la voluntad hacia el camino adecuado. En este sentido es un portador de paz. Pero si tenemos en cuenta que la tempestad suele preceder a la calma, las personas que tengan a Jeliel como ángel guardián estarán en continuo movimiento, buscando la manera de soliviantar su fuego interno. Ese trabajo que deberán realizar de forma incesante en su interior les facilitará los recursos para enfrentarse luego a situaciones externas y poder ser de ayuda a los demás.

Numerosos roces de tendencias internas vienen representados en el exterior por los enfrentamientos que tenemos con la pareja. Jeliel será pues un portador de paz conyugal y facilitará los procesos de reconciliación. Aunque es preciso recordar que para arreglar las cosas, primero tiene que haber aparecido el conflicto. Así que este ángel aportará enfrentamientos y al mismo tiempo facilitará las soluciones. Puede parecer un contrasentido, pero nadie mejor que un bombero para apagar un incendio (un especialista en fuegos) y cuanta más práctica tenga, mejor.

El dos es el número de la providencia y cuando entra en juego suceden cosas extraordinarias. Podemos pues afirmar que Jeliel es portador de suerte, de circunstancias propicias para que se cumplan los deseos y las personas que trabajen con él serán afortunadas. Aunque cabe apuntar, que es preciso tener las antenas bien posicionadas para captar los giros favorables del destino. Así, los influenciados por este ángel tendrán facultades para interpretar anécdotas, sucesos cotidianos, para sacar jugo a los acontecimientos, siempre que pongan voluntad en ello.

Jeliel, a través de su sabiduría, facilita la comprensión de situaciones que se presentan como injustas, ya que nada mejor que entender una realidad para poder superarla. El propio conocimiento ayudará a obtener la victoria en los enfrentamientos con enemigos, porque acabarán concediéndonos la razón.

Jeliel está situado en el espacio zodiacal del signo de Aries, el que rige el periodo infantil, nada extraño pues que sus influenciados luzcan un espíritu juguetón y que les guste divertirse.

La inconsciencia o la falta de encorsetamiento de los niños les permite desengancharse de los problemas con suma facilidad y ésta es también una de las cualidades que lucirán los socios de Jeliel.

Los pequeños suelen ser enemigos de la rutina y lo ponen todo de su parte para conseguir alterar las tareas programadas por los mayores. Las personas influenciadas por Jeliel actuarán del mismo modo. Huirán de las colas, de las actuaciones controladas, se saltarán las líneas del suelo que marcan el lugar exacto donde deben esperar y preferirán dar un gran rodeo antes que quedarse enredados en un atasco.
Tristán Llop (Talismanes y Amuletos para una nueva Era)
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