Nueva Luna angélica (febrero 08)

Los ángeles son seres de luz, mensajeros que nos traen un programa de trabajo, si conocemos la naturaleza de ese trabajo, podremos ponernos en consonancia con él y de este modo trabajar en la línea evolutiva del universo y por ende, en la nuestra.

Veamos el programa que nos proponen los ángeles físico y emotivo de esta nueva lunación, que presidirá nuestros actos hasta el 7 de marzo.

La nueva Luna de febrero 08 se produce a 17 grados 44 minutos del signo de Capricornio. Sus ángeles de regencia son el 64 Mehiel (como genio físico) y el 30 Omael (como emotivo)...

Mehiel

Mehiel pertenece al coro de los Arcángeles (en el árbol de la vida) y es el regente del sendero que une Mercurio con la Luna (Hod con Yesod –ver el artículo del Árbol de la Vida ……….). Su clave principal es la Vivificación, ir al fondo de las cosas, que nos permitirá plasmar nuestras ideas en la realidad y ése será uno de los principales trabajos a realizar.

A continuación encontraréis una parte del texto de Kabaleb (que aparece en el libro de Los Dioses Internos), para que se pueda comprender la esencia de este ángel.

Lo que puede obtenerse de MEHIEL:

1.- Protección contra el asalto de los instintos y las fuerzas incontrolables.
2.- Inspiración para escribir y facilidades para la difusión.
3.- Ser famoso en la literatura.
4.- Triunfo en los negocios relacionados con la expresión de ideas.
5.- Protección contra el influjo de los falsos sabios, contra los errores.

MEHIEL es el octavo y último del coro de Arcángeles y se ocupa en Hod de los asuntos relacionados con Yesod; sitúa en nuestra morada filosofal nº64 la esencia llamada Vivificación. Es la fuerza que nos permite ir al fondo de las cosas; que nos permite instaurar el pensamiento del Ego Superior, los sentimientos y el pensamiento humano en la realidad material.

En nuestros estudios sobre Hod y sobre el coro de Arcángeles a su servicio hemos dicho que Hod/Mercurio se encarga de recoger las pulsiones procedentes de los distintos séfiras y con ellas traza el guión de nuestras vidas. MEHIEL, el último del coro de Hod, es el encargado de trasladar a Yesod el guión perfectamente elaborado, en vistas a su Vivificación en Malkuth, es decir, en nuestro mundo material, puesto que Yesod elabora el negativo, el cliché, que luego aparecerá positivado en forma de teatro: el teatro de nuestra existencia ordinaria.

A lo largo de nuestra Enseñanza hemos abordado muchas veces el tema de la exteriorización de nuestros impulsos internos. Hemos dicho que esos impulsos, en el ser evolucionado, no deberían llegar a su materialización, asimilando por dentro las experiencias derivadas de nuestros sentimientos y de nuestros pensamientos, sin necesidad de plasmarlos en actos, con personajes que los interpretan, ya que de esta forma, nos ligamos kármicamente a esos personajes y ello nos hará volver una y otra vez a las arenas de la vida para pagar las deudas contraídas con ellos.

Si organizamos el teatro dentro de nosotros, otorgando papeles de buenos y malos a personajes imaginarios, como si escribiéramos una novela, no convertiremos en malos de carne y hueso a personas para las cuales tendremos que interpretar en otra vida el papel de malos por su cuenta, ni materializaremos a los «buenos», a los cuales tendremos que pagar la deuda de bondad.

Pero el caso es que son muy pocas las personas que son capaces de vivir intensamente una experiencia dentro de sí y sacar de ella todo el provecho que sacan los que la viven por fuera. Mientras no seamos capaces de experimentar odio, amor, deseos de destrucción, de ser héroes o tiranos en nuestro fuero interno, necesitaremos la fuerza vivificadora de MEHIEL para que nuestro estado interno se haga carne en el exterior, ya que, lo peor que pudiera ocurrirnos, es que no fuéramos capaces de asimilar las experiencias sin que se manifestaran físicamente, y que tampoco tuviéramos la fuerza necesaria para plasmarlas en el exterior.

Entonces nos quedaríamos amputados de esas experiencias y no podríamos sacar el jugo que ha de permitirnos adquirir el conocimiento que contienen. Seríamos esos tibios que Dios vomita de su boca y, después de una existencia gris, sin acontecimientos, volveríamos al Padre con las manos vacías, habiendo vivido una existencia en balde.
MEHIEL se encuentra en la fase terminal de un largo proceso, y si bien todos los tramos del proceso son importantes, el tramo final lo es más aún, ya que de él depende el que el guión de nuestra vida llegue o no al mundo real. Si los puntos regidos por MEHIEL se ven perturbados por disonancias planetarias, su trabajo vivificador se verá alterado y, según la naturaleza de esos malos aspectos, ciertos episodios pueden verse suprimidos o deformados, como cuando hay censura en un país, o serán muy exagerados en un sentido u en otro.

Esto puede producirse transitoriamente cuando un determinado planeta transita por sus grados. Las perturbaciones en esos puntos harán que en nuestro guión haya lagunas, que no sea claro, que esté confuso, que sea ininteligible, etc. En los días y en las horas de MEHIEL podemos mejorar la escritura, corregir los errores y aportar más claridad a nuestra existencia, movilizando nuestra voluntad para proyectar en nuestro camino el afán de transparencia.

Este genio protege contra la rabia y contra los animales feroces, dice el programa. En términos herméticos los animales feroces son los habitantes del abismo, cuya puerta de entrada, en la naturaleza interna del individuo, es precisamente Yesod, el Séfira hacia el cual MEHIEL se encamina. Los animales feroces están ahí al acecho, para ver si pueden hincar el diente a los alimentos que proceden de arriba.

Dado que esto es así, MEHIEL lleva consigo algo parecido a un antídoto contra la mordedura de los del abismo de forma que su cliente quede inmunizado contra su rabia. De esta forma, el guión que el genio vivifica no sufrirá las interferencias de las huestes del abismo, las cuales llegan a veces a suplantar a los auténticos guionistas, sustituyéndolos para escribir la obra de una existencia que estará marcada por la provisionalidad y la amargura propia de las bajas regiones. Habría mucho que escribir sobre este punto, pero el lector ya dispone de datos para comprender el alcance de esas interferencias.

Este genio domina sobre los sabios, los profesores, los oradores y los autores, influencia sobre la imprenta y la librería y sobre todos los que comercian con ellas. La persona nacida bajo esta influencia se distinguirá en la literatura, dice el programa. Hemos visto ya que el coro de Arcángeles de Hod escribe los guiones, y que esto significa ir en busca de los personajes que han de teatralizar la historia de nuestra vida.

Cada Arcángel trabaja en una parte de este repertorio. Así tendremos que NEMAMIAH, genio 57, que trabaja en los temas de Hochmah, se encargará de buscar los personajes activados por Hochmah/Urano, los cuales desempeñarán un papel providencial en la vida de la persona. YEIALEL, genio 58, especializado en temas de Binah/Saturno, hará lo mismo con los personajes activados por dicho séfira, cuyo mandato es cumplir con la ley cósmica. HARAHEL, genio 59, a quien incumbe la parte del guión relacionada con Hesed/Júpiter, se encargará de reunir los personajes que darán al individuo autoridad y poder. MITZRAEL, genio 60, especializado en asuntos de Gueburah/Marte, buscará nuestros personajes conflictivos, por cuya acción nuestros deseos tendrán que integrarse a la ley cósmica, o de lo contrario recibiremos el correspondiente palo. UMABEL, genio 61, localizará los personajes generados por Tiphereth/Sol, cuyo papel consistirá en activar nuestra voluntad para llevar al mundo de Formación, y de ahí al mundo físico, el Designio divino y el programa elaborado por nuestros deseos. IAH-HEL, genio 62, encargado de la parte del guión relacionado con Netzah/Venus, buscará los personajes que han de aportar al individuo belleza, armonía, claridad, amor a nivel particular y todas las cualidades inherentes a este Séfira. ANAUEL, genio 63, encargado de los negocios con el propio Hod/Mercurio, localizará los personajes que han de influir de forma decisiva en la formación de nuestra inteligencia, y así llegamos a MEHIEL, el último de los Arcángeles.

MEHIEL se encuentra con todo un casting y su trabajo consiste en montar la película y coordinar la acción de los personajes, de modo que no actúen todos en tropel, sino de forma ordenada y coherente. Sus funciones podríamos compararlas a las de un director de escena, que marca las pautas en el desarrollo de la obra y dice cuándo un personaje debe entrar en acción. Hay una tiempo para cada cosa, nos dice el Eclesiastés y MEHIEL, se ocupa muy particularmente de que los distintos personajes se manifiesten a su tiempo: los de Urano cuando este planeta sea aspectado por la Luna, y así con todos los demás personajes. Hay vidas que tienen un gran casting, con personajes muy variados y muchos primeros papeles, mientras otras vidas tienen un elenco muy reducido, incluso puede darse el caso de que no haya personajes, como en ciertas obras teatrales en las que actúa un sólo actor. También puede suceder que casi todos los personajes procedan de Saturno y Marte, lo cual hace prever una vida difícil o, al revés. Todo ello hará que en la vida real, al exteriorizarse la dinámica interna del genio, aparezcan los autores teatrales, los novelistas, profesores, oradores, sabios y todos los que intervienen de algún modo en el proceso de difusión literaria.

Omael

Omael pertenece al coro de las Dominaciones (en el árbol de la vida) y es el regente del sendero 21, el que va de Venus a Júpiter (es el Netzah de Hesed. Su clave principal es Multiplicación, que nos permitirá multiplicar todo lo que toquemos.

Lo que puede obtenerse de OMAEL:

1.- Paciencia en los avatares y miserias de la vida.
2.- Fecundidad en las parejas y normalidad en los partos.
3.- La venida al mundo de un alma noble a través de la generación.
4.- Éxito en los estudios de ciencias, medicina, cirugía y química.
5.- Actúa contra la tentación de oponerse a la propagación de los seres.

OMAEL es el sexto del coro de Dominaciones y se ocupa en Hesed de los asuntos relacionados con Netzah. OMAEL sitúa en nuestra morada filosofal nº 30 la esencia llamada Multiplicación que nos permite, a partir de la posesión de una semilla, obtener abundantes cosechas.

Cuando Hesed-Júpiter y Netzah-Venus unen sus fuerzas, todo se multiplica, se expande, tanto en el dominio de las ideas, como en el de los sentimientos y en el orden material, dando lugar al fenómeno de la abundancia.

Los puntos regidos por OMAEL serán pues lugares de multiplicación y de abundancia y todo lo que se haga bajo el impulso de este genio resultará extraordinariamente productivo, sobre todo en su 3º y 4º escenario, de modo que estudiaremos con mucha atención sus puntos de dominio, a partir de la posición de nuestro Sol, de nuestro Ascendente, y del resto de los planetas, y también a partir de cero de Aries, porque cuando un planeta transite por esos puntos o caigan nuevas Lunas en ellos, la abundancia no se hará esperar.

Conviene invocar a OMAEL para la creación de empresas o negocios y para la generación de criaturas, tanto en el dominio humano como en el animal y también para la plantación de semillas, ya que los árboles plantados en los días y en las horas de OMAEL serán exuberantes y las cosechas serán de una abundancia sorprendente. Los planetas que transiten por los grados regidos por OMAEL producirán un efecto de multiplicación en sus respectivos dominios.

Este genio sirve contra las penas, el desespero y para tener paciencia, dice el programa. El combinado Júpiter/Venus que ofrece OMAEL supone el más fuerte reconstituyente del zodíaco. No puede encontrarse mejor píldora de la felicidad que la aportada por OMAEL, de modo que los desesperados deben orientarse hacia personas que posean en sus temas fuertes dosis de este genio y en su compañía encontrarán de nuevo esperanza y alegría.

Los «omaelianos» son como píldoras ambulantes de la felicidad. En cuanto a la paciencia, ya se encontraba como virtud activa en el genio nº7, que es el Serafín que contribuyó a la constitución de Netzah y el lector debe consultar lo que decíamos a propósito de él. Netzah/Venus tiene una relación directa con la paciencia que, como dijimos, no es algo desprovisto de valores, sino que, al ser ejercida, aparecen ideas y sentimientos relacionados con aquello que es objeto de la paciencia y que aportan su justa solución.

Este genio domina sobre el reino animal; cuida de la generación de los seres, afín de multiplicar las especies y de perpetuar las razas, sigue diciendo el programa. En el aspecto humano, es un elemento de primordial importancia en la fecundidad, y por ello, las parejas con dificultades para tener hijos deberían utilizar los días y las horas de OMAEL y deben rezársele a este genio para que favorezca la generación. De las 9,40 a las 10 h. después de la salida del Sol será un buen momento para engendrar, y también cuando el Sol se encuentra en tránsito por uno de los grados regidos por OMAEL.

En el reino animal, los días presididos por el genio serán los más indicados para aparear a los animales para obtener los máximos resultados en vistas a su multiplicación. Pero, como decíamos al principio, esa fecundidad se extiende a todo lo creado, a los cultivos agrícolas y al mundo de los negocios. Lo que se haga bajo los auspicios de OMAEL se verá multiplicado porque sus legiones trabajan en la multiplicación; es decir, OMAEL sitúa sus agentes en aquello que se hace en sus días y sus horas para producir el efecto multiplicador, ya que nada se obtiene sin unos operarios trabajando en su elaboración.

Si almacenamos en nuestra Morada Filosofal correspondiente ese tipo de entidades, nos convertimos automáticamente en pequeños «Omaeles» y también conseguimos multiplicar aquello que tocamos, aunque no lo hagamos en los días y horas que rige el genio. El lector se preguntará como conseguir ese almacenamiento. El procedimiento siempre es el mismo, desear ejercer como multiplicadores; desear ser agentes de fecundidad.

El deseo canaliza hacia nosotros las fuerzas que deseamos, de ahí que los malos deseos resulten tan peligrosos, ya que introducen en nuestro interior las fuerzas del abismo especializadas en aquel tipo de energías y luego lo difícil es prescindir de ellas.

Este genio tiene influencia sobre los químicos, los médicos y los cirujanos. La persona nacida bajo esa influencia se distinguirá en la anatomía y la medicina, termina el programa. OMAEL no sólo influye en los procesos de multiplicación, sino en las personas dedicadas de alguna forma a ese servicio, las que mantienen en buenas condiciones la vida, las que la prolongan y las que restablecen el buen funcionamiento del organismo, de modo que debemos orientar a tales personas hacia el ejercicio de la medicina y de la química orgánica. Entre ellas pueden encontrarse los descubridores de medicamentos para combatir las enfermedades y, en este sentido, sus días y sus horas serán las más indicadas para tales descubrimientos.
Tristán Llop
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